jueves, 18 de diciembre de 2014

Liderazgo Femenino en la Gestión de Recursos Humanos



¿Por qué será que las posiciones directivas de RRHH están, mayoritariamente, ocupadas por mujeres?

Esta pregunta puede ser vista desde distintas perspectivas, no existe respuesta única. Quisiera abordarla a partir de tres enfoques: Liderazgo, Feminidad y Recursos Humanos. 

La complejidad en la que se mueven las organizaciones, requiere un liderazgo que entienda las circunstancias y desafíos del presente, los códigos de la multiculturalidad, los juegos de poder, la dinámica del cambio, la volatilidad de los mercados, las expectativas de los stakeholders y los vericuetos del alma humana.  Ronald Heifetz, profesor de Harvard y autor de varios títulos de liderazgo, nos muestra que, a diferencia del líder experto que dominaba el mundo organizacional, lo que hoy buscan las empresas son personas capaces de visualizar un futuro que involucre a sus colaboradores, cuidar el entorno, gestionar emociones y equipos, conectarse con su intuición y saber cuándo cambiar de rumbo; en dos palabras: "líderes adaptativos". Es decir, no aquel que da instrucciones o tiene la solución, sino un líder que genera el espacio y las condiciones para que las personas la encuentren y actúen. 

Más allá de la condición hombre/ mujer, existe un modo femenino de estar en la vida, en el que predomina lo materno, lo sutil, el cuidado y la contención, la capacidad de enfocarse sin perder la visión del conjunto, la preocupación por el otro, el sentido de comunidad, la conexión y manejo emocional, la flexibilidad, la fluidez, la entrega, la seducción, el servicio, y la sensibilidad para escuchar con todos los sentidos. Son, precisamente, éstas las características que definen el liderazgo necesario en este nuevo mundo organizacional. 

Finalmente, cuando pensamos en la mal llamada función “Recursos Humanos”, lo que hoy se requiere es un socio estratégico del negocio, cuyo rol, más allá del administrativo/ transaccional, se ubica en el diseño de la cultura organizacional, atracción y desarrollo del talento, alineación de los equipos y creación de condiciones que propicien espacios de confianza. Generar organizaciones conscientes, abiertas al aprendizaje, productivas y con excelente ambiente laboral, pasa por otorgarle papel protagónico a la gestión de personas. 

A la luz de esta mirada, ser administrador experto ya no garantiza el éxito. Gestionar cultura, personas y emociones, exige un estilo de liderazgo más cercano a lo femenino. No es casual entonces que la mujer ocupe, mayoritariamente, esta posición; como no lo será en el futuro que más mujeres se hagan cargo de liderar organizaciones que respondan a la lógica adaptativa de un mundo donde lo intuitivo y la inteligencia emocional, serán más importantes que el manejo del poder como dominación jerárquica y experta. 



Arianna Martínez Fico  
Coach y consultora organizacional
@arianna_mfico