miércoles, 23 de febrero de 2011

Quien perdona, No olvida

Existe la vieja creencia que para perdonar hay que olvidar,  y esto se ha convertido en muchas personas como algo cierto, y con esta creencia miden su  nivel de perdonar y de ser perdonados.

Humanamente y físicamente, es una tarea compleja decidir olvidar algo que ha causado un impacto emocional grande en nuestras vidas; así como no se olvida el nacimiento de un  hijo por lo grande y positivo que es; tampoco se olvida el día, el lugar y la hora  cuando sufriste una desilusión amorosa.  

Por tanto, como  esa información esta alojada en nuestro cerebro pensante (Corteza neocortical) y en nuestro cerebro emocional (Corteza limbica) es casi imposible borrar dichas situaciones de nuestros recuerdos, lo que si es posible es quitarlos de  nuestros cotidianos pensamientos y más alla de  ello recordarlos sin dolor.

Decidir perdonar  
El perdón es una decisión, es un ejercicio de reconocimiento sobre los siguientes puntos:

1.   Los odios y rencores que posees, solo te dañan a ti.
2.   Decides perdonar, para liberar a esa persona y para liberarte.
3.   Reconoces que mientras más piensas en esa situación, mayor es tu dolor.
4.   El desprecio, el callarse, la depresión, el sufrir sin hacer nada, la sed de venganza, los actos llenos de furia, no son otra cosa que la expresión que le has dado tanto poder a esa situación y/o  a esa persona, que te sobrepasa y te quita la tranquilidad.
5.   Entiendes que no podrás avanzar a buscar una vida mejor, mientras estés anclado en el pasado y en una historia que no puedes cambiar.  

Cuando decides perdonar, es porque sabes que es lo mejor para ti, sin importar el otro, no lo haces para que el otro se sienta bien, lo haces para sentirte tranquilo y sacar de tu corazón todas esas sustancias toxicas que lo contaminan y lo hacen más débil.

Cómo  sabrás cuando  has perdonado
Sabrás que has perdonado cuando saques los sentimientos negativos de tu  corazón y puedas recordar esa situación sin que te cause daño y dolor, cuando puedas hablar de ese capítulo de tu vida, como una historia de la  cual has aprendido y que te permitió crecer como ser, cuando te refieres a esa situación sin que te cause sentimientos encontrados, cuando  te sientes libre.

"Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar" Así lo dijo Gandhi, frase que reconozco como sabia, ya que nos dice que el perdón es un acto de amor, y todos tenemos que aprender el arte de amar en toda su magnitud.

Amancio E. Ojeda Saavedra
Alianzas de Aprendizaje

www.alianzasdeaprendizaje.com 
Twitter: @amanciojeda


lunes, 21 de febrero de 2011

Escribe una carta para perdonar


“Solamente aquellos espíritus verdaderamente valerosos saben la manera de perdonar. Un ser vil no perdona nunca porque no está en su naturaleza”
Laurence Sterne

Todos necesitamos perdonar y ser perdonados, por muchas o pocas razones, una forma de liberarte de esos sentimientos tan dañinos como la rabia, el odio, la repulsión y el rencor, es perdonando.

¿Cómo perdonar?
Una forma de alcanzar la libertad emocional, es escribiendo una o varias cartas, a quienes necesitas perdonar.

Cuando escribas la “carta del perdón”, te sugiero:

1. Escribe  la fecha, el nombre completo de la persona y el vínculo que tiene contigo.

2. Abre la comunicación con un saludo, y redacta una introducción que haga referencia a la relación que llevabas, resaltando las cosas buenas, divertidas, interesantes, profundas,  hasta llegar a la situación que hizo que se generara ese reconcomio en ti.

3. Escribe todo  sentimiento, malestar, todas las cosas que desees decirles, y que tienes guardada, esas que “se merece” pero no te atreves, bota todo ese “veneno” que contamina tu corazón y tu espíritu; al hacerlo sentirás tranquilidad y alivio, incluso si escribir te haya abierto al llanto.

4. Escribe 10  razones o más por las que quieres condonarlo (la), y por las que crees merece tu perdón. Aquí suma un párrafo con las cosas que tú hiciste y que quieres que ese ser te perdone.   

5. Conéctate con la emoción de amor y paz, expresa libremente lo que esperas para el futuro con esta persona. Y despídete a tu estilo, escribiendo lo que desees. 

La decisión final
Al culminar la carta léela 2 o 3 veces en ese momento, sin modificarla y guárdala. Espera 3 días para releerla y ahora si es tu gusto modifícala o escríbele una carta nueva.

Mientras más las leas o escribas nuevas cartas, tu sentimientos dañinos se disolverán, estarás mucho más cerca de sentirte libre de esas emociones. No las leas para torturarte y alimentar más tu rencor.

Es tu decisión entregarla, enviarla, leérsela o que jamás se entere que la escribiste. Si te sientes con la entereza emocional de hacerle saber lo que te ocurre y como te encuentras, haciendo uso de una “carta del perdón”, es que ya perdonaste y estas más sano. ¡Bravo por ti!  


Amancio E. Ojeda Saavedra 
Twitter: @amanciojeda

sábado, 12 de febrero de 2011

Cuando los Jóvenes se Convierten en Visionarios...




Algunos Hombres ven cosas como son y dicen “¿Por qué?”. Yo sueño cosas que nunca vi y digo “¿Por qué no?”  
 .- George Bernard Shaw.

Partiendo de esta gran frase,  entablé una conversación con un joven, quien apenas hacia 2 días celebraba su fiesta de graduación,  cuando le pregunté que iba estudiar o quien quería ser en el futuro, (siendo el  año 1.998)  me respondió que en el año 2000 el estaría en la universidad..., y entiendo que él asumió el futuro como el inicio del próximo milenio, me atreví a decirle que porque no podía pensar en el 2025, que hiciéramos un ejercicio de visualización y nos trasladáramos a ese año 2025 cuando él tuviera 44 años, el inició el proceso y en medio del ejercicio se detuvo, y me dijo - ¡Esto solo es soñar,  la realidad es otra  y aunque yo sueñe mucho no ocurrirá así!.

Esta actitud me angustió y me pregunté ¿Será qué hemos perdido el deseo de Soñar?, Preferí culminar la conversación citándole la frase de George B. Shaw. Con la que inicio este artículo.

En el proceso de reflexión de lo ocurrido, me di cuenta que a nuestros jóvenes en el proceso de educación le han cortado  el derecho de soñar y visionar más allá de su meta próxima, que nunca han tenido la oportunidad de plasmar como desean su futuro, y mucho menos planificarlo, ellos sienten una gran desorientación y aplican mucho ese refrán que dice “Como valla viniendo vamos viendo”.

En vista de esto, quiero comunicarles a todos los jóvenes la importancia de una Visión, la cual es definida como: “Especie fantástica y sin realidad que se toma como verdadera”, este término está muy ligado a dos palabras que son sus mejores aliadas, la Primera es Soñar, que no es más que “Anhelar con persistencia una cosa” y Creer que significa “Tener por cierto algo”. Todo esto en un excelente conjunto nos permite conocer que el rumbo de cada uno debe estar basado en una visión, en la cual siempre debemos creer y nunca dejar de soñar.

En un estudio que duró 25 años, realizado y publicado por Napoleon Hill (La Ley del Éxito), donde se tomaron a los 500 hombre más ricos de esa época, se determinó que parte del éxito que habían obtenido era gracias a que su vida partió con una visión, que esta visión siempre los acompañó, nunca la olvidaron y trabajaron muy duro para conseguirla, en el  90% de los casos estaba escrita o  plasmada de alguna manera.

Es por ello que es importante comprender lo vital de una visión, sin olvidar que solo podremos lograrla si creemos en ella, si soñamos con ella, si planificamos y ejecutamos las acciones que nos permitan demostrar que somos seres excelente capaces de lograr  el éxito. 

Nota: Este artículo lo  escribí  en agosto de 1998, fué publicado en el Diario "La Nación" del Táchira, y  es el primer artículo que escribí y que fue publicado por un medio.  


Amancio E. Ojeda Saavedra 
Facilitador de Procesos de Aprendizaje 
Twitter: @amanciojeda