martes, 24 de junio de 2014

Cambiar las organizaciones desde el Ser.



Los grandes cambios provienen de las transformaciones individuales, para que una empresa haga un cambio,  se requiere que quienes la conforman cambien, lo cual exige una importante y coherente inversión de tiempo y educación.

Los cambios personales son más que necesarios, exigidos cada día con mayor frecuencia producto de un mundo en constante movimiento y creación de nuevos conocimientos, puestos  al servicio de la comunidad mundial en bienes y servicios.

Quien esté buscando vivir el siglo XXI con los esquemas sociales de los años setenta u ochenta, ha emprendido una carrera de velocidad hacia el fracaso, son incontables las cosas que han cambiado de forma radical en el mundo en los últimos 30 años,   siguen ocurriendo, siguen las transformaciones sociales, siguen las transformaciones organizacionales, y nos preguntamos ¿Y el ser humano ha cambiado?

A la interrogante anterior la respuesta es más que un “sí”, no solo ha cambiado, sino que es el protagonista y creador de todos los cambiamos que vivimos día a día.

El poder de trasformar una organización, tiene muchas teorías, entre ellas está:  “La quinta disciplina” desarrollada por el Dr. Peter Senge, profesor titular del Instituto Tecnológico de Massachusetts, presidente de la Sociedad de Aprendizaje Organizacional y  autor reconocido como el pionero, teórico y escritor en el campo de la innovación administrativa.

Senge ha demostrado que se debe estimular el aprendizaje y la flexibilidad al cambio,  partiendo desde las personas, y no es casual que la primera de la cinco disciplinas que el autor defiende sea: “Dominio Personal”, que el mismo  resume y explica así: “…es la disciplina que permite aclarar y ahondar continuamente nuestra visión personal, concentrar las energías, desarrollar paciencia y ver la realidad objetivamente.”

Sobre esta disciplina y los líderes,  Senge dice: “La nueva visión de liderazgo en las organizaciones de aprendizaje, se centra en hacer más sutiles y más importantes las tareas. En una organización de aprendizaje, los líderes son diseñadores, administradores y maestros. Son responsables de construir organizaciones donde la gente continuamente expande sus capacidades para entender la complejidad, clarifican su visión y mejoran los modelos mentales compartidos – eso es que sean responsables por aprender."

Los líderes de las organizaciones son los primeros convocados a considerar que cada cambio que la organización requiera, necesita partir de los seres humanos que conforman la organización, ante que los procesos.  Sigamos cambiando como  seres y como líderes,  y estaremos transitando el camino acertado.  


Amancio E. Ojeda Saavedra
@amanciojeda  

lunes, 16 de junio de 2014

Los prejuicios del líder



Como  seres humanos tenemos una serie de prejuicios, que provienen de nuestros miedos, y que nos impiden hacernos un verdadero juicio desde la experiencia, estos nos detienen y nos hacen creer que nuestro “juicio adelantado” (o prejuicio)  sea la verdad. A los líderes les ocurre lo mismo. 

De los grandes desafíos que tenemos como seres humanos, es reconocer que los líderes son personas como el resto de la humanidad, sólo que cumplen un rol específico. La idealización de un ser, puede llevarnos a la fantasía fanática de creer que los líderes son seres superiores y colocarlos a nivel de dios. Esto no le hace bien ni a la persona que idealiza, ni al líder y muchos menos al proceso de liderazgo.   

Hago este análisis previo para mostrar que los líderes también tienen sus prejuicios, y que desde ellos actúan y dejan de actuar, toman sus posiciones, muestran su visión y  su verdad;  pero el hecho que estén cumpliendo con un rol de dirección, no hace que sus prejuicios se conviertan en verdades. 

La gran tarea
Uno de los grandes desafíos que deben afrontar los líderes actuales o todos aquellos que deseen trascender con sus visiones, es la apertura a la diversidad de pensamiento; no sólo desde el respeto, sino  desde la aceptación y la utilización de algunos ideales y conceptos que pueden parecer distintos a los suyos. 

Los  líderes  deben trabajar cada día en identificar sus prejuicios, conocer de donde provienen, aceptarlos y luego  desmontarlos para poder vivir la experiencia y  así sí poderse crear su juicio. 

Cuando un líder se hace cargo de aquellos prejuicios que le impiden contactar con otra gente, con otras ideas, con otras formas de actuar y de sentir, elimina una  barrera y eso le traerá como beneficio el expandir su liderazgo y alimentar su visión. A menos prejuicios en los procesos de liderazgo, más gente se conectará  con el logro de la visión.  

El autor Jorge González Moore, en su obra “Ideas vagas, sentimientos claros”, escribió una frase que es muy acertada para cerrar este tema, que reza así: “Mis momentos de inteligencia ocurren cuando escucho sin prejuicios a los demás”.

 
Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda