domingo, 23 de agosto de 2015

Definir el Cambio

Como consultor organizacional, me reúno con muchos Líderes que tienen el deseo  ferviente de cambiar su organización, por no  estar conformes con los resultados que obtienen o como están “viviendo” en sus organizaciones o unidades de negocios.

Lo primero  que les pregunto: “Si no es esta la realidad que deseas ¿Cuál es el Cambio  que verdaderamente buscas?” aquí me consigo con diferentes respuestas, y siempre me ha resultado la apertura de una nutritiva conversación para ir conociendo el lugar donde se proponen llevar a la organización.

La pregunta anterior da para mucho, y me consigo respuestas como: “Que mi rentabilidad sea el doble de lo que es hoy, y que yo trabaje menos”, “que los sindicatos y los organismos del estado nos dejen trabajar”, “que el personal sea menos hostil y más comprometido con la empresa”, este tipo  de respuesta sin duda marcan un camino de lo que se desea, pero no muestra el verdadero cambio requerido.

Escucho otras respuestas más acertadas a mi juicio, que permiten identificar más claramente el camino a transitar y el lugar donde se desea llegar con el cambio, por ejemplo: “Queremos que la empresa este en un nivel superior de resultados, mostrando beneficios y rentabilidad para todos”, “La empresa necesita profesionalizar sus procesos a estándares internacionales”, “Queremos en el año “X” ser una empresa con una cartera de productos basados en innovación, liderando el mercado”, “Es prioritario que quienes hacemos vida en esta empresa, vivamos los valores organizacionales dentro y fuera de la compañía”, entre otras.       

Lo fundamental del Cambio
Es necesario  que exista una definición precisa de la realidad actual, y luego hacer una imagen clara de cuál es lugar donde el cambio nos llevará, estos dos aspectos son ineludibles para producir un plan eficiente de transición y poder implementar con éxito un verdadero cambio.


Cierro esta entrega con unas líneas muy acertadas del genio  de la  gerencia Peter Drucker, que escribió lo siguiente: “En una época de cambio estructural rápido, los únicos que sobreviven son los Líderes del Cambio. Un líder del cambio considera el cambio como una oportunidad. Un líder del cambio busca el cambio y sabe cómo encontrar los cambios correctos y cómo hacerlos efectivos, tanto dentro como fuera de la organización. Crear el futuro es sumamente arriesgado, pero es  menos arriesgado que no intentar crearlo”. 


Amancio E. Ojeda Saavedra
@amanciojeda 
amancio@alianzasdeaprendizaje.com     

domingo, 9 de agosto de 2015

El líder debe ser un buen amante


¿Eres un buen amante? Si la respuesta es "Sí", quizás seas un buen líder. 

Algo que ha marcado a las personas y al mundo, desde tiempo remotos y hasta esta hora, son los buenos amantes; sólo tendríamos que recordar desde aquellos amantes que pertenecen a personajes mitológicos, producto de la imaginación y la riqueza literaria; hasta esos de carne y hueso, que su entrega al amor de manera "desmedida" o a su propia intensidad, lograron romper los cánones, y con su forma de amar, dejaron hitos en el transcurrir de los hechos del mundo. 

Si de algo estoy persuadido, es que hay unas características de los amantes, que si quienes dirigen organizaciones, empresas y países las ponen en práctica, serán mejores líderes. Estas analogías se desprenden del hecho, de que ser un buen amante o un buen líder, son ambos actos humanos con los humanos, que vienen bordados con hilos muy sólidos, nacientes en los deseos más íntimos que se revelan con pasión. 

Veamos esos elementos que considero que los líderes deben aprender, a partir de lo que identifica a un buen amante.

Ser apasionado es quizás el icono más visible de un amante, esto implica tomarse cada momento como la posibilidad única de vivir el ahora, se actúa con energía, las ganas de transformar el presente se notan en la mirada; es así como un amante expresa la pasión, y es así como un líder debe comunicarla, no porque lo haga como un acto histriónico, sin
o porque realmente la siente. 


La creatividad
 en un amante hace la diferencia, sorprende gratamente, la usa para crear espacios insólitos que rompen con lo tradicional y cotidiano; esa creatividad hace que se arriesgue a pensar fuera de la caja, e innovar en su relación. Los líderes deben ser creativos e innovadores, deben aprender el arte de sorprender a sus seguidores, hacerlo con inteligencia y delicadeza, eso generará el impacto necesario para continuar conectados. 

Se entrega a la acción, los amantes no son simples pensadores, son seres que disfrutan la acción, se hacen en la acción; es con los hechos como ellos muestran que son verdaderamente buenos y que son la mejor opción. Un líder que hoy no entienda que debe tomar acción y hacerse presente donde ocurren los hechos, su posibilidad de ser visto como una opción está muy lejos; si se quiere ser un líder que se sienta, corresponde tomar la acción como una bandera.

Nada es más halagador que un amante cumplido; ése que siempre llega y te lleva a ese lugar único, donde todos queremos estar; ése que sabe que su honor está en juego si no cumple. A los líderes les corresponde cumplir con lo que ofrecen, para ello deben tener claridad en su visión (ese lugar único, donde todos queremos estar), y no perderla de vista, para que la gente pueda apoyarlo y acompañarlo durante todo el camino. Cumplir como líder es cuestión de honor. 

Finalmente, un buen amante hace feliz a su pareja. Parte de su objetivo es ese. El amante sabe distinguir entre el placer pasajero y acompañar al otro para que descubra su propia felicidad. Es así como un líder debe entender su función, ser un ente mediador para que la gente que lo sigue, aprenda a ser feliz. 

Muchas de las particularidades que hace que un buen amante así lo sea, es porque encuentra en la relación un proceso y no un mero acto de momento; así mismo deben pensar los líderes, cuando se refiere a la diferencia entre la fama mediática y los procesos de transformación a los que se compromete.

¿Y tú? ¿Como líder cumples con las características de un buen amante? 

 


Amancio E. Ojeda Saavedra
@amanciojeda
amancio@alianzasdeaprendizaje.com