domingo, 19 de mayo de 2013

#HoyEsLunes


Desde hace un año aproximadamente, inicié una campaña para estimular a otros a comenzar la semana y,  cada lunes, con un pensamiento diferente y optimista, invitando a los seguidores de mi cuenta Twitter @amanciojeda, a conectarse con una energía positiva desde el etiqueta #HoyEsLunes. 
Esta “campaña” la arranqué producto de leer diferentes tuits, donde se dejaba clara la queja por la llegada del lunes; y parecía que el amanecer de ese día, les descomponía la existencia, eran tantos mensajes y tan pesimistas que me dije: Dado que yo no me siento así cuando llega el lunes, buscaré publicar mi emoción e intención, para que la gente que me sigue, pueda leer una mirada diferente sobre la interpretación del advenimiento del Lunes. 
A lo largo de este año, he recibido muchos RT sobre este tema, unos cuantos comentarios e incluso gente que se conecta y comienza a escribir en ese mismo sentido, cosa que para mí es esperanzador. 
En días pasados alguien me comentó que eso le parecía una “tontería”, y en palabras textuales afirmó: “Tú con eso no vas a cambiar a nadie, eso es pura pérdida de tiempo”. En mí surgió una sonrisa, y mi repuesta fue inmediata, sentida y  determinante, le dije: 
- Te equivocas, yo hago de cada lunes un día mejor para una persona,  y  eso hace  la diferencia; esa persona a quien le optimizo cada lunes, soy  yo. Me doy por pagado.
Las sonrisas de ambos fue la respuesta y hubo una aceptación por parte de mi interlocutor. 
Luego del grato episodio, recordé la famosa fabula donde el joven está solo regresando al agua las estrellas de mar, y él es consciente de que para cada estrella que vuelve a su hábitat, esa acción hace una gran diferencia. 
Por mi parte, seguiré estimulando a la gente a ver el lunes como: la oportunidad de producir y de conectarse con la pasión de vivir el “ahora” de manera intensa; que el primer paso para tener un mejor día, es decidir tenerlo; que la gente descubra que al cambiar nuestro lenguaje cambia la realidad; que los líderes de organizaciones y de sí mismo, pueden cambiar los resultados de un día, siendo modelos de un lenguaje creador, transformador y optimista. Así que: ¡Ponte en Acción!
Les hago la convocatoria para mañana probar que ocurre si comienzas a cambiar tu lenguaje y  tu interpretación del lunes, aceptándolo como la oportunidad de disfrutar todo lo que te espera para vivir. Publica en tus redes sociales o en los mensajes de tu celular tus intenciones de vivir este próximo lunes con intensidad y alegría, y  luego me cuentas cómo te fue. 
Desde ya afirmo: #HoyEsLunes para que tu esencia brille dentro de ti y se proyecte a través de tus acciones y la alegría de vivir.


Amancio E. Ojeda Saavedra
amancio@alianzasdeaprendizaje.com

domingo, 12 de mayo de 2013

La validez de mis zonas Fuertes y de las “Frágiles”


Cuando  se inicia una búsqueda hacia lo más profundo e interno  del ser, se descubre que se poseen zonas muy fuertes y  zonas que algunos llaman frágiles, pero  la verdad es que estas últimas tienen una fuerza distinta, tienen la fuerza del descubrimiento. Ambas zonas son aspectos necesarios en el camino para poder crecer.

Quienes andamos en el espacio continuo  de  aprender y  crecer, quienes como  yo  están “Rumbo  a la Excelencia”, siempre descubrimos nuestras fortalezas, nos apoyamos en ellas, las vigorizamos, las hacemos más visibles y  con ellas crecemos. De la misma manera descubrimos nuestro  lado “flaco”, aquella área que nos roba la tranquilidad por no dominarla, por no tenerla bajo nuestro control, por saber que el poseerla nos hace menos buenos de lo que queremos ser.

Estas zonas son muchas, variadas y  diferentes por cada ser humano; para algunos será dejar un mal habito, para otros abandonar la soberbia, para otros aumentar su efectividad en una actividad particular, para otros un vicio, para otros perdonar, y así la lista es infinita.

¿Dónde se encuentra la fortaleza de ambas zonas?
Cuando hablamos que las zonas mal llamadas frágiles o  débiles también poseen sus fortalezas, nos referimos a que las susodichas indican con todo  su poder la zona donde se debe trabajar; el descubrir que se tiene un lado  mejorable abre un nuevo  camino  de  crecimiento  y  de acciones.

Las zonas con las que no se está conforme se crecen, para con su fuerza anunciar que se debe cambiar el rumbo y  hacerse cargo  de cosas que no estaban en el plan de vida consciente, pero  si  en la necesidad de ser mejores. Desestimar las zonas “débiles” es como  subestimar la inteligencia de un niño, que siempre termina sorprendiendo de forma elocuente.

Las zonas donde se es fuerte también es necesario reconocerlas, esas son las que van dando el aliento, van diciendo que se es útil y  especial, estas van confirmando que se está en constante evolución y  que no se es el mismo  que en el pasado; estas zonas de fortalezas son las principales palancas para superar las áreas aun sin desarrollo y donde se debe trabajar.
 

Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda

viernes, 3 de mayo de 2013