viernes, 24 de junio de 2011

Derrotas y Conquistas

Leí una frase que es muy cierta, que tiene un significado valiosísimo y entiendo la razón para que mi  amigo  la tenga enmarcada y lucida en su despacho. Tanto él como yo, desconocemos su autor, pero reconocemos su poder.

“No permitas que una derrota te derrote, ni que una conquista te conquiste”

Creo la derrotas son necesarias, para poder conocer las conquistas, a la inversa funciona igual;  también creo que hay  derrotas y conquistas, a las cuales podemos darle más importancia que a otras, pero desde un pensamiento pragmático y positivo, debemos saber cuándo una de las dos está tomando  más importancia y poder del necesario.

Las derrotas solo sirven para mostrar lo fuerte que podemos y debemos ser, para levantarnos y continuar;  y necesariamente tienen que servir para aprender, para reflexionar y para reconocer que es necesario definir nuevas formas de buscar el objetivo, hasta el momento no alcanzado.

Las conquistas sirven para evolucionar, para mostrar – y sobre todo demostrarnos – lo  capaces que somos y podemos ser, nos colma de alegría, nos aumenta el autoestima, nos hace sentir felices; y deben servir de inspiración para continuar en el camino de seguir siendo mejores seres humanos.  

Una derrota puede minar nuestra autoestima, y dejarnos derrotados por siempre; una conquista puede conquistarnos y luego servir de vehículo para una suma de derrotas. 

Las conquistas se convierten en nocivas cuando en vez de servir de alimento para nuestra alma, son un estimulo para nuestro ego exacerbado, producto  de nuestra inmadurez y  de no tener muy  claro  nuestro propósito de vida.

No ser derrotado significa ante una caída levantarse y continuar el  camino. No  ser conquistado significa que cuando  se reciba el  trofeo, desde el pódium compartir la victoria con humildad y continuar el camino.

Recuerda: “No permitas que una derrota te derrote, ni que una conquista te conquiste”



Amancio E. Ojeda Saavedra
Alianzas de Aprendizaje

Twitter: @amanciojeda     

lunes, 20 de junio de 2011

El líder y su "discurso de los hechos"

Hoy quienes lideran empresas y organizaciones necesitan comunicar el "discurso de los hechos". Seguidores, empleados, socios, proveedores y clientes están atiborrados de ofertas de buen servicio, de promesas de rentabilidad, de la proposición de una mejor calidad de vida personal y laboral, entre otros.

Los líderes son medidos hoy por los hechos, esto quiere decir que sus palabras sean sólo una referencia, lo que verdaderamente importa es la elocuencia de sus acciones. Los líderes de tarimas, los líderes de discursos "bonitos", los líderes que en sus palabras coleccionan las promesas y en sus hechos están vacíos pierden vigencia en las sociedades y organizaciones.

Las promesas incumplidas no son exclusivas de los políticos que llegan a los cargos públicos, también los encontramos en organizaciones y empresas de diversos tamaños.

Hoy quienes quieren ser verdaderos líderes y ganar verdaderos seguidores que los apoyen a lograr objetivos, necesitan reconocer que antes de hablar deben actuar; que antes de ofrecer deben cumplir y; que antes de pedir deben dar. Ahora todo comienza por ganar voluntades a través de hechos y de ser realmente congruentes.

El "discurso de los hechos" significa


a) Presentar la solución a los problemas de todos.

b) Trabajar en pro de todos aunque nadie te vea, y sin esperar que lo reconozcan.

c) Demostrar que el cambio es posible habiendo cambiado.

d) Cuando todos inventan excusas, el líder muestra salidas reales.

e) Acompañar con genuino interés al otro, y no para que el otro se interese en el líder.

f) Hablar sólo de lo que se ha logrado, y trabajar para construir una visión de nivel superior.

g) Indicar cuál es el camino, y comprometerse a caminar hasta el final.

h) Colocarse de primero en la fila del equipo para asumir la responsabilidad de lo no cumplido.

i) Colocarse de último en la fila del equipo para recibir los reconocimientos.

Como cierre de esta entrega, recordemos esas palabras bien dichas por el médico y poeta Oliver Wendell Holmes 
"La vida es acción y pasión, por lo tanto, se requiere de un hombre que comparta la pasión y la acción".


Amancio E. Ojeda Saavedra
Teléfonos: +58-241-868.1788 / 867.8220

Twitter: @amanciojeda     

miércoles, 8 de junio de 2011

Ceder el Liderazgo


En días pasados en mi rol de consultor y coach, fui testigo de una petición soberana hecha por un líder, dicha solicitud estuvo acompañada de enormes declaraciones personales, este hecho abre la oportunidad para que su empresa pase a una nueva era. 

Cuando un líder decide dejar su posición en la que ha sido su organización, abandonar el puesto que lleva ejerciendo por más de 2 décadas, no puede ser un movimiento sencillo, yo lo juzgo como un acto de extrema valentía y madurez.

En ese cargo, en esa organización, en ese lugar están las cicatrices de la madurez como líder, están los sabores dulces y amargos de una gestión, está el nido donde se encubaron los sueños; cómo dejar de sentir un quebranto de voz al momento de decir: "terminó mi era, a ahora viene tu era…".

Es de grandes
Son los líderes con coraje los que sabiamente dejan su lugar, para pasar a nuevos proyectos, para desafiarse en nuevas aventuras, para ceder con dolor y honestidad un lugar que les perteneció y que comprenden que deben abrir paso.

Son grandes los nuevos líderes que comprenden la dimensión de un acto de cesión de tal magnitud, se convierten en verdaderos líderes cuando honran ese acto con la puesta en práctica de sus ideas para invitar a construir, la pasión para contagiar, la visión para convencer, el trabajo para modelar y la humildad para reconocer que el pasado fue necesario.

Sin duda alguna, la entrega de un cargo que requiere dotes profesionales, capacidad de control y seguimiento, creatividad e innovación para fluir, energía para mantener el avance en tiempos de desafíos, coraje para tomar y ejecutar decisiones necesarias, sólo se le otorga a quien se le tiene confianza y a quien se le reconoce por sobre todas las razones que puede ser un líder de excelencia.

Mi mensaje para quien cede su lugar y para quien lo recibe están en las palabras de Warren Bennis, cuando dice: "El líder eficaz tiene que aprovechar la situación, crear un nuevo camino hacia el futuro, tener un mensaje y una visión que tengan sentido para las personas". 



Amancio E. Ojeda Saavedra 
amancio@alianzas.com.ve 
Twitter @amanciojeda