domingo, 28 de junio de 2015

El milagro de un coach

Desde que sirvo como coach,  buscando  reducir las expectativas que pueda tener un cliente, le digo entre broma y en serio: En el coaching no hacemos milagros. Y a partir de esa expresión ocurre un efecto, como pasa con todo lo que convertimos en lenguaje.

En días pasados, en una de las sesiones finales, un cliente me dijo: “Me engañaste, me dijiste que no  hacías milagros y si concebiste uno, me hiciste ver aquello que estaba delante mí  y  yo  no podía  ver ni con los ojos bien abiertos…” ¡Wuaooo! Juro,  y no  me condeno, que ha sido  la declaración de  agradecimiento  más valiosa que me han regalado  desde que acompaño  a mis clientes a través del coaching.

Sé que no  hice un milagro, sé que todo ocurrió  más por el compromiso consigo mismo, que lo que pude haber yo  hecho;  sé  que solo fui un medio para que esta persona  consiguiera nuevas posibilidades de acción y  se comprometiera con ellas; sé que el coaching sirve para conectar a la gente con su esencia y pueda lograr objetivos que en un momento estaban en el imaginario.

El coach que soy, viene forjado del ser que vengo  siendo;  esto lo digo porque he aprendido  en estos años  que: no puedo ser útil a todas las personas que quieran sesiones de coaching conmigo. Por tanto alguien que sabe sus límites y entiende que no todo lo puede, goza de la claridad meridiana de saber que no puede hacer milagros, porque los milagros son para ese ser supremo, a quien nada le es imposible.    

Afirmo que el coaching es una posibilidad maravillosa de servir, y hacer que el otro consiga su conexión, recursos,  posibilidades y compromisos por las acciones, que lo impulsan a moverse de  un lugar a otro  mucho mejor.

Esta disciplina que hoy se abre paso de manera frontal en el mundo,  tiene la particularidad de que se ha dejado  acompañar por otros métodos y herramientas que sirven para mejorar la conducta humana, eso en muchos casos la hace más poderosa. Sin embargo, seguro estoy  de que un coach será mejor en su desempeño en la medida en que sea un mejor ser, por lo tanto el trabajo que tengo  cada día conmigo  es mayor.


He decido incrementar el número de personas  que acompaño desde el coaching, y  desde allí  servir y crecer, me encanta ver la gente cambiar y  lograr objetivos, y sin hacer milagros, que mis clientes puedan vivir una mejor vida.   

Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda 

domingo, 7 de junio de 2015

Liderar con creatividad.

Dado que la gestión de un líder se resume en: Inspirar a la gente a llegar un nuevo lugar, donde conseguirán unas mejores posibilidades para ser. Lo  anterior requiere como uno de los ingredientes la creatividad.

Es importante aclarar que la creatividad no  es un don que “el todo poderoso” le concede a unos pocos, sino que es una capacidad que todos podemos desarrollar. Esto se ha investigado y  se ha demostrado muchas veces.

La creatividad es una manera de conjugar cierta información estructurada con la imaginación constructiva, en busca de una solución para la satisfacción de una necesidad.

Edward de Bono, especialista en desarrollo del pensamiento, en su obra “Pensamiento Creativo” escribe: “Para proponer ciertas posibilidades de futuro necesitamos usar la creatividad deliberada. No hay manera alguna de probar que estas “posibilidades” sucederán; pero conocerlas enriquece nuestra gama de conceptos futuros. Además, la planificación y la toma de decisiones que se saben en estos conceptos enriquecidos serán más flexibles. No  se debe cometer el error de elevar las posibilidades a la categoría de certezas,  sino otorgarle pleno  valor como posibilidades.”          
   
Considerando la cita anterior, tiene completo  sentido con el tema de liderar, basado en que los líderes invitan y acompañan a la creación de futuro, y  siempre lo hacen de las posibilidades que ven y el  camino que plasman para convertirlas en realidad. Un líder comprende que su visión (creativa) nunca es una certeza, pero es la forma de iniciar el proceso de cambio que se requiere para estar mejor que en el ahora.

La visión creativa

El líder debe poseer una creatividad puesta de manifiesto, no solo para plantear la visión hacia donde invita a su gente, sino para poder lograr resolver situaciones desafiantes en el trayecto  a la visión planteada. Es aquí donde muchos líderes pierden el sentido de su rol, y  se convierten  en lo que yo llamo: Visión creativa con soluciones repetidas.

Aquellos dirigentes que lideran con creatividad, muestras las conductas siguientes:

a. Al momento de plasmar su  visión, su enfoque es juzgado por la gente como: necesario, nuevo, inspirador, desafiante y  posible.        

b. Su curiosidad lo lleva a cuestionarse de manera frecuente el “Por qué” de las cosas, y  no se detiene en la pregunta, también pasan a cuestionar las respuestas simples.

c. Las soluciones que plantea tienen como fuente la observación de detalles, aquellos que son ajenos a la mirada de  otros.

d. Muestra su capacidad de asociación entre distintas corrientes de pensamientos, pudiendo vincular una con otra en función de su búsqueda.

e. Tiene una habilidad para conseguir  soluciones donde el resto ve problemas, dada esta característica, logra mantener su creatividad enfocada en el objetivo.

f. Se muestra con convicciones solidas para los “qué” y mucha flexibilidad para los “cómo”; por ello practica la escucha.  

g. Tiene un aliado al  que presta atención con frecuencia y le permite hacerse presente, ese aliado se llama: Intuición.

h. Es una fuente activa de  entusiasmo, y estimula a sus seguidores a mantener esta actitud siendo vivo ejemplo; este es el estado mental  ideal para la creatividad. No  es posible crear desde el pesimismo y la depresión.

Cuando se está ante la presencia de un líder creativo, la sensación de ir por un camino  de posibilidades se expande, la carga parece más ligera y la visión parece más cercana.

Un líder que se sabe creativo y confía en su capacidad de conducir al equipo, es hábil para rodearse de personas que le generan balance, ellos no buscan matar sus ideas, lo apoyan desde la estructura para continuar en el camino.

Si  te gusta liderar, si sabes que tienes nuevos y mejores caminos para impulsar a la gente que te rodea, te invito a pensar y  actuar como líder usando tu potencial creativo. La creatividad produce la diferencia entre un líder y otro.


Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda