lunes, 31 de diciembre de 2012

Pronósticos para el 2013


Un nuevo ciclo está por iniciar, sólo faltan horas para dar la bienvenida al año 2013; como ya han notado, no se acabó el mundo, y tenemos la oportunidad de iniciar un nuevo conteo de 365 días, que pueden ser determinantes para la vida de cada quien. 

En mis pronósticos de cada año, siempre me hago cargo restarle poder a los agoreros del desastre, aquellos que son “los iluminados” para pronosticar lo malo. Hoy no les dedicaré tanto espacio, prefiero conectarme con el poder de lo posible. 
Primero, el 2013 será el año de la esperanza en lo más alto, es decir, vivir está marcado por la esperanza que es posible ser mejor, que es posible estar mejor; que hay siempre una luz que nos indica que existe la posibilidad cierta, de ponerse en acción y lograr los cambios necesarios para obtener los resultados que necesitamos. Este año dejemos encendida la Esperanza. 
Segundo, nos corresponde trabajar el liderazgo personal, esto se traduce en tomar acción decida y  entusiasta por nuestra propia transformación, ser los modelos que queremos ser, desde la congruencia; que sean mis acciones un círculo de vibraciones positivas, que tengan un efecto primero en mí, y que desde allí vaya creciendo hacia los otros. Es mandatario esculpir nuestra personalidad y hacerla cada día más cercana a la obra de arte que estamos construyendo cada día, y que soñamos con esperanza alcanzarla. 
Tercero, en el 2013 nos corresponde dejar la marca indeleble de servir a otros sin mezquindad; de permitirnos ser útiles desde nuestra posibilidad de salir de la zona cómoda donde estamos en lo social, y mirar un poco más allá de nuestra frontera; para colocar la energía sana y considerada, a la disposición de una sociedad que solicita más corazones nobles, activos, responsables y con sentido humanitario. Como bien lo dijera la Madre Teresa de Calcuta “Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.  
Finalmente, comencemos a restarle cosas a la vida, es tiempo de llevar a su menor expresión: el individualismo, la discriminación, la radicalización; las conductas que nos separan de lo que somos y de  los que nos aman. Trabajemos cada día por ser más nosotros mismos, restándole poder al “qué dirán”; es tiempo que vivamos una vida con menos complejos. Restémosle poder al pasado, sumándole valor al presente; convirtamos ese observador que sólo percibe lo negativo por un observador que es capaz de ver las gigantescas oportunidades que tenemos en cada instante que vivimos. 
Mi pronóstico de este 2013, es que cada quien hará lo necesario para ratificarse a sí mismo y ante los otros, y eso debemos hacerlo desde lo mejor que tenemos cada uno, como: la Esperanza, el liderazgo personal, el servir a otros y lo indetenible de la evolución. Deseo que cada día del nuevo año lo recibas con la alegría de vivir. 
Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda

domingo, 16 de diciembre de 2012

Buscando la lealtad y la eficiencia

Me consigo con Gerentes que se esmeran en buscar la lealtad de su equipo, y lo logran a costa de mucho; otros buscan la eficiencia y  también hacen un gran esfuerzo  para ello. Suele ocurrir que si  no existe  el balance  entre estos dos aspectos, las consecuencias pueden ser toxicas para los líderes, los equipos y  la organización.

Los que sólo consiguen  lealtad…
Gerentes o líderes que se hacen cargo de  conseguir la lealtad, que lo dan como prioridad, que es el aspecto  que más valoran en  la gente que contratan;  suelen constituir un equipo  que sin duda le es leal, le es obediente y  se convierten en un alivio al momento de  entregar procesos neurálgicos para la organización. 

Suele ocurrir que es tan importante la lealtad, que el líder sabe que cuenta con su equipo  “para lo que sea” y suele “jugar con sus piezas claves” en cualquier posición de la organización, y  ellos dirán:  “Sí”,  a cada desafío  que se les ofrezca basados en que son leales. Esto  no  es necesariamente bueno, hay  posiciones dentro de la organización que necesitan más eficiencia que otra cosa, y los equipos leales, basados en la confianza con el líder, pueden dejar la eficiencia a un lado.

Los que sólo consiguen  Eficiencia…
Igualmente ocurre, que existe un gran foco en los gerentes sobre la base de lograr que un equipo sea eficiente, que mejore la calidad de lo que hace de manera constante;  que presenten los resultados que hagan el equipo cada día mejor, para que no exista duda de lo que son capaces de hacer.

No es casual que equipos altamente eficientes, se vean desmantelados en poco  tiempo; con la salida de uno o  varios de sus miembros no  vuelven hacer lo  mismo, y a pesar que estos equipos consiguen una especialización en lo que hacen, no  se mantienen en tiempo, dado que como buenos talentos que muestran resultados, se van seducidos por otras propuestas u otros desafíos.

Lealtad y Eficiencia en un mismo pote…
Los gerentes y  líderes deben lograr un balance entre ambas cosas, la lealtad y  la eficiencia. Estos deben hacer que sus equipos entiendan y logren mostrar ambas conductas de manera armónica. Una manera de mostrar la lealtad es siendo eficiente y  una manera de mostrar la eficiencia es siendo  leal. El equipo  debe ser capaz de entender que estos valores coexisten, que no  son excluyentes, y  que hoy  más que nunca son necesarios mostrarlos.  
Cuando  de  liderazgo y gerencia se trata, enfocarse sólo en uno  de los aspectos tratados generará distorsiones que pueden ser muy complejas y  difíciles de corregir cuando la armonía entre las dos se requiera.

Te pregunto: ¿Cómo líder,  como  está el balance en tu equipo en estos dos aspectos? 



Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda 
amancio@alianzasdeaprendizaje.com 

domingo, 9 de diciembre de 2012

La clase de líder que quiero Ser


En muchas oportunidades me he cuestionado sobre: ¿Qué clase de líder quiero Ser? Y ciertamente mi  respuesta varía al pasar el tiempo, cambia en la medida en que estudio, investigo o  pongo en práctica alguna iniciativa que me hace sentido para mejorar mi  liderazgo; pero en cada oportunidad de las que tengo consciencia, que he notado mi variación en la respuesta, he descubierto que hay algo que se mantiene y si varía es para acercarme más, eso se refiere a la última palabra de la pregunta: Ser.

El líder que quiero Ser, está referido  al Ser que busco  Ser, a esta persona que disfruto siendo y que quiero  transmitir como una posibilidad, no  siempre funciona mi  manera de ver el mundo, y eso me muestra que mi búsqueda tiene aún muchos lunares que curar, muchas oportunidades para ser mejor, pero creo que de eso trata el vivir en plenitud. 

Cuando  busco  definir o  responder sobre un perfil de mi manera de ser líder, no está basado literalmente en los modelos de Liderazgo que se consiguen en los libros, esos conceptos los comprendo, los apoyo, los promuevo y creo en ellos. Mi pregunta, y la respuesta en la que me desafío a conseguir va más lejos; yo busco responder que marca distintiva dejo en la gente de manera positiva cuando tengo la oportunidad de acercarme a alguien.   

Estar en contacto con un ser, es la oportunidad de tocar un alma, es la posibilidad de dejar a ese ser mejor que como lo conseguiste; es una oportunidad de invitarlo y que acepte la invitación, a moverse de un lugar a otro y, que ese movimiento a la larga le genere bienestar, según su propia decisión y no porque lo sintió impuesto o se siente comprometido. 

Ser un líder, que genera desplazamiento de emociones y pensamientos, que contacta a la gente consigo misma y que invita a lugares de superior desarrollo, eso  me entusiasma, eso  me inspira, pero ser un líder que a través de mi propia conquista interna y mi propio mejoramiento, sirve de ejemplo a otros, eso me llena de gozo y de sentido. 

La clase de líder que quiero ser, tiene cabida en muchos ámbitos de la vida, desde lo ciudadano, educativo, organizacional, religioso e intelectual, pero donde me exijo más, donde busco profundizar mis cambios y mejoras es en lo humano; Allí  mi  gran desafío, allí  el lugar al que pertenezco, ese lugar lo llamo: Transformarme como humano para poder contribuir a la transformación de otros. 

Si me preguntaran luego de este escrito: ¿Qué clase de líder quiero Ser? Un Líder que se transforma en lo humano, y otros se inspiran a actuar en su  transformación.  


Amancio E. Ojeda Saavedra
@amanciojeda / amancio@alianzasdeaprendizaje.com

domingo, 11 de noviembre de 2012

La belleza, a propósito



Si la belleza me inspira, seguro podré inspirarte; si la belleza es mi centro, expandiré la grandeza del descubrimiento; si el arte es belleza, y tú la mejor obra de arte, hay posibilidades de que juntos esculpamos, pintemos, cantemos y fotografiemos a dos seres que se transforman en la posibilidad de luz y canción para otros. 

Me transformo para ser más bello desde mi propia contemplación, quiero que mi mirada me vea mejor acabado, pero nunca terminado. Esto me permite mostrarte un mejor camino para ser mejor. 
Te amo y te atiendo de lo bella que hoy eres, tu belleza está más allá de la pulcritud de tu ropaje, tu belleza trasciende a lo que fuiste. En lo que fuiste, lo feo desaparece y se convierte en un verso editado, un trozo de lienzo que cambia de matiz para hacer más bella la pintura. 

Si te busco y no te alcanzo, si te alcanzo y no me encuentro; no se trata de un cuento, es la historia de un momento, son los juicios pasajeros que destellan al momento. 

Mi ojos te miran con la curiosidad de un niño cuando está detrás de la vidriera de una juguetería; mi alma te busca desde la ternura de un amante enamorado, aún con sed de tu presencia; mi cuerpo te acepta desde la cercanía que existe entre la boca de un bebé y el corazón de una madre que amamanta. Es que tú, la belleza, no eres panorama juvenil pasajero, por el contrario, eres sabiduría legendaria en la que todos debemos encontrarnos buscándote desde adentro. 

Amancio E. Ojeda Saavedra 
amancio@alianzasdeaprendizaje.com  
Twitter: @amanciojeda 

viernes, 12 de octubre de 2012

Es la acción la que determina que “Sí puedes”


En muchas oportunidades nos colocamos un “no puedo”, “no  es posible”,  “yo no estoy preparado”, “eso es más fuerte que yo”, “si fulano no pudo ¿voy  a poder yo?”, etc. Y esos límites son únicamente mentales; los límites físicos, cognitivos o  emocionales no se han puesto a prueba.

Las dudas de lo que eres y de lo que no eres capaz se disipan intentando más de una vez. Es decir antes de creerte una frase que te limite, es mejor buscar actuar, es preferible darle más poder de convencimiento a la acción que a la parálisis de los límites del pensamiento.

Sin duda que escribirlo es más fácil que hacerlo, pero  lo que deseo provocar con esta lectura es la reflexión sobre lo que nos está deteniendo a actuar; lo que nos  está impidiendo movernos en la dirección que sabemos nos daría una gran satisfacción lograr, pero  un límite mental nos  impide intentar y  probarnos que si podemos.

¿Cómo pasar a la Acción?

a. Confrontando  los pensamientos (creencias) limitantes, con hechos del pasado  que te demuestran que cuando te lo propones puedes lograrlo.

b. Restándole poder a las “garantías” de éxito y  dándole poder a las garantías del disfrute y  el aprendizaje. De una situación donde debes asumir riesgos, enfocarse en la “garantía” que todo saldrá bien se convierte en un freno  de la acción; es preferible que se ponga como meta que todo  saldrá bien, y que se disfrutará el proceso y  el aprendizaje, hasta que todo esté como se desea.

c. Quitar todo el poder del “dedo acusador del entorno” que repite con frecuencia que las cosas tienen un “deber ser”; esto de alguna manera  coloca una camisa de fuerza que impide  movernos. Debemos comprender que existe “el deseo de un resultado superior” y se hará lo necesario para lograrlo sin dañar otros.

d. Creyéndose capaz de actuar, aprender y cambiar; y comprendiendo  que somos mejores en la medida en que actuemos desde la grandeza y la claridad de nuestro de Ser.  ¡Ponte en Acción! 


Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda 

jueves, 27 de septiembre de 2012

Los Cronófagos de nuestra vida

Un Cronófago  (literalmente “come tiempo”, del griego χρόνος [cronos] tiempo, y φάγω [phago] comer) es una persona que bajo una conducta inconsciente, y  dada su realidad, consume nuestro tiempo de manera improductiva. Busca cualquier excusa y cualquier tema para sacarte conversación y  pasa horas hablando y haciéndote hablar sobre temas de poca importancia, logrando con esto que baje tu productividad (y la de él) y aprovechamiento del tiempo.

Lo antes descrito se refiere a las personas, pero  también es verdad que muchas oportunidades somos auto-cronofagos y nosotros mismos de manera consciente decidimos “comernos nuestro tiempo”.

En sesiones de coaching con gente que luce altamente productiva, ellos descubren que tienen una cantidad de maneras de robarse su tiempo, y luego someterse a grandes niveles de estrés por las cosas pendientes. Observo  niños, jóvenes y  adultos invirtiendo horas tras horas en redes sociales donde se evidencia el poco  aprovechamiento del tiempo. 

No me estoy refiriendo hacer las cosas más rápido, sino  aprovechar mejor el tiempo. Son incontables las maneras que tenemos de perder el tiempo y  restar posibilidad de ser más eficientes, productivos, emprendedores y felices.

Cuando  alguien usa 4 horas de su vida para jugar en la computadora, o para ver pornografía, o para averiguar la vida de otros en Facebook, o para hablar por teléfono sobre temas sin relevancia, o  para meterse una sobre dosis de telenovelas, entre muchos otros cronógrafos. Es notorio que hay un nivel de auto-saboteo sobre sus propios logros.

Juzgo necesario el comprender que se está en un problema cuando tu tiempo no es invertido de manera correcta; cuando  la balanza se inclina para lo improductivo, debes revertir el proceso. 

Los signos más claros…
Presento  algunos signos que son evidencia que tenemos unos Cronófagos en nuestras vidas y que debemos actuar para cambiar:

a) Te propones a entrar un “ratico” a una red social y pasas horas en ellas. Luego andas corriendo  para atender las cosas realmente importantes.

b)Te sientes desocupado y decides llamar alguien para ocuparte, y luego  de un rato de conversa, te acuerdas que tenías mucho  que hacer.
c) Comienzas una actividad y no llegas al final, sin antes  hacer una pausa de “descanso” para hacer esa actividad que se come tu  tiempo (La pausa termina siendo horas).

d) Tienes en tu lista de pendientes un buen número de actividades por cumplir, y  te dices: Mañana si lo hago.

e) La inversión del tiempo que haces en tu espacio de ocio, es siempre la misma rutina, es decir, siempre haces la misma actividad.  

f) Prefieres vivir una vida cerca de tu Cronófago, es decir, buscas todas las excusas para no alejarte de donde puedes estar conectado o hacer uso  de tu “Come Tiempo”.

Abandonar los auto-cronógrafos
Es totalmente factible abandonar esta conducta, hay profesionales de la psicología que pueden ayudar y hay una serie de métodos probados que sirven para lograr cambiar este comportamiento que en muchos casos puede ser adictivo, y como tal, toda adicción genera dolor detrás del placer.

El inicio siempre, siempre será reconocer que se está inmerso en este tipo de comportamiento, que es un problema, que te estás comiendo tu tiempo y que pudiendo  ser más productivo no  lo  eres.   


Amancio E. Ojeda Saavedra
Alianzas de Aprendizaje

Twitter: @amanciojeda     


domingo, 23 de septiembre de 2012

Héroes al Acecho


“Uno puede dar la vida por cualquier cosa y sentirse un héroe, 
pero los verdaderos héroes son los que nos ayudan a vivir. 
Labrar la tierra, construir una casa, formar una familia, 
es una tarea harto más difícil que morir por cualquiera de esas cosas”

-         Marcelo Birmajer


A todos nos gustan los Héroes, crecimos entre historias de héroes y mucha veces jugamos hacer lo héroes de miles de historias creadas por nosotros. En las organizaciones aun persisten personas en querer jugar ese rol sin necesidad.

Los Héroes se reconocen por ser ellos unas personas dispuestas a trabajar y a colaborar con todos, quien solicite su apoyo sabe que recibirá un sí, a ellos les cuesta mucho  decir “no”, normalmente tienen mucho  trabajo del día a día y acciones inmediatas y pierden el objetivo final a largo plazo. Ellos se esmeran en hacer muchas cosas a la vez y normalmente reducen la calidad de sus resultados.

Estos personajes que son aceptados y queridos muchos gracias a su disposición, son los primeros en llegar y los últimos en marcharse, muestran un desequilibrio entre sus responsabilidades familiares y laborales, presentan con frecuencia una baja autoestima, y  actúan basados en demostrar “lo indispensable que ellos son”. Los Héroes por tener un foco  de acción a corto plazo, suelen ser los primeros en “quemarse” dentro de los equipos.

Curando a los Héroes
1.- Dirija las asignaciones y estímulos a los resultados a largo plazo, buscando que se reduzcan las acciones minúsculas, por otras de mayor trascendencia.  

2.- Oriente el enfoque en lo verdaderamente importante, y que aprenda a soltar las cosas que no  son su responsabilidad directa.

3.- Muéstrele un camino para decir “No” de forma asertiva, sin que se sienta mal por ello. 

4.- Junto  a él, haga una lista de los “héroes” que han pasado o que están dentro  de la organización, y que como consecuencia de sus conductas heroicas tienen  una carrera estancada.   

5.- Cómo líder sirva de espejo, para mostrarle en cada oportunidad cuando  está generando  una conducta de héroe sin necesidad.

Asuma el desafío de curar a los Héroes, y ganará gente en su equipo  que puede mantener el equilibrio de sus vidas, con carreras profesionales prometedoras.  


Amancio E. Ojeda Saavedra
Twitter: @amanciojeda     

domingo, 9 de septiembre de 2012

8 claves para gerentes de Recursos Humanos

1. Sean un socio estratégico del negocio desde su área, desarrollen acciones que les permita medir su gestión y mostrar que su trabajo no sólo le da valor a la organización, también apoyan la rentabilidad del negocio. 

2. Trabajen con sentido y congruencia para quitarse todos los apodos que los miembros de la organización les colocan para desprestigiar o menospreciar su gestión, no acepten que desde sus resultados que les llamen: “Recursos In-Humanos”, “Indi-Gestión de Gente”, “Departamento In-Personal”, entre otros. 

3. Sean abiertos en la convocatoria para seleccionar a quiénes ocuparán los puestos vacantes, y así mismo sean selectos y arriesgados en la contratación; en muchas oportunidades la gente “rara” marca una diferencia favorable para la organización. 

4. Sean los protagonistas de llevar la “Gestión del conocimiento” dentro de la organización, esto les permitirá conectar tres áreas básicas para la organización: Gestión del talento, Retención del personal e Innovación organizacional. 

5. Dentro de las situaciones en conflicto, no decidan sobre la “solución” a una consecuencia sin antes entender las causas y, tener una estrategia para atender la raíz del caso. Es común que sobre la búsqueda de “resolver” el tren gerencial decida por el camino más sencillo y rápido, no necesariamente el más saludable para todos. Cuando los Gerentes de RRHH se hacen cargo de atender las causas, se ahorran conflictos y generan valor a largo plazo. 

6. Las grandes ausencias de la organización no se sienten en la operación, son un signo del escaso liderazgo de los jefes y supervisores; hagan de la buena formación de líderes programas permanentes por diferentes vías. Donde hay buen liderazgo, hay buenos resultados. 

7. Rechacen cualquier iniciativa que venga de la dirección de las organizaciones, que trate de utilizar el adiestramiento y la formación como un castigo o como un relleno para que los empleados “estén ocupados en algo”; este tipo de acciones contradice el sentido de la educación corporativa, que la gente recupere el placer por aprender y el deseo por contribuir con el aprendizaje de otros. 

8. Sirvan de garantes y de pilares fundamentales para la creación el fortalecimiento de la cultura organizacional; formar un buen equipo de facilitadores de aprendizaje internos, con responsabilidades claras sobre la divulgación de la cultura organizacional, darán grandes pasos al respecto. 

Estas recomendaciones son productos de mis experiencias como consultor en organizaciones de todas las dimensiones, en diferentes áreas. Hoy quienes gestionan los recursos humanos son claves necesarios y decisivos en el futuro de las organizaciones. 
Amancio E. Ojeda Saavedra
Twitter: @amanciojeda

domingo, 2 de septiembre de 2012

El Servicio de mi Banco



En días pasados viví un "un encuentro cercano del tercer tipo" en mi banco, del que soy cliente desde hace al menos 20 años. Situación aleccionadora sobre lo que es la gerencia del Servicio. Así que me di el permiso de escribirlo y reflexionar sobre la situación.

Lo primero que quiero rescatar es que aun en este siglo a los Venezolanos nos "gusta" ir al banco, aun no hemos roto con el paradigma que las transacciones pueden ser de otra manera que no sea haciendo presencia en la agencia bancaría y, por ende hacer nuestra respectiva cola, pasando horas para cobrar un cheque, retirar una referencia bancaria, solicitar la validación de unos estados de cuentas, retirar una tarjeta de crédito, modificar la clave, o retirar un par de chequeras (esta última fue la razón de mi visita).

Voy a nutrirme de mi experiencia en 1993 cuando viví en la ciudad de Cleveland-USA. Durante mi estadía de 7 meses en esa ciudad, sólo fui en tres oportunidades al banco: para abrir la cuenta, para resolver un problema con una transferencia bancaria proveniente de Venezuela y para cerrar la cuenta dado mi regreso. Todas las operaciones se hacían de manera telefónica o por correo regular (internet en ese momento estaba naciendo por tanto  no había ningún banco que se beneficiara de la Red).

Mi banco exige que la solicitudes de chequeras se hagan por medio de la pagina web (o por los cajeros electrónicos de múltiples transacciones), y da la oportunidad de retirarla en cualquier agencia, dado que mi agencia originaría de la cuenta está en San Cristóbal, pedí que me llegaran a una agencia de Valencia. Esto que comento es relevante para determinar más adelante las reflexiones que hago sobre el Servicio.

Lo primero que llamó mi atención y de todos quienes estamos en ese momento en la agencia,  fue un accidente inocente de un Niño (no mayor de 4 años) que derramó un envase de agua y se hizo un charco; inmediatamente el agente de seguridad y quien gerencia la agencia se hicieron cargo, rápidamente tomaron acción y se dispusieron a limpiar el reguero. Debo reconocer que esa acción me pareció  loable y  habla muy bien de quien tiene el rol de liderar una agencia dedicada a servir; luego hubo algo que me robo esa buena imagen, fue la manera en que quien lideraba se dirigía al niño que tuvo el percance o a cualquier persona se atreviera a pasar o acercarse donde estaba el piso mojado; se notaba la molestia en su tono, usaba el sarcasmo para amenazar o amedrentar a propios y extraños. Muchos reían de su forma irónica de presentar el reclamo para que nadie pasara por el piso que estaba en espera de secarse, otros nos condolíamos de las personas regañadas y desde mi mirada hasta ridiculizada.


Llegó mi turno de ser atendido luego de dos horas de espera, tenía una sonrisa de esas que muestran esa expresión de "Al fin", la sonrisa me duró poco; la señorita de la caja luego de revisar que mis chequeras estaban se negó a entregármelas, por un formalismo del proceso, sin pensarlo me envió a hablar con su supervisor, quien fue más severo, cortante e intransigente; aun en mis cávales, aproveché la oportunidad de conversar con quien dirige esa agencia, quien apenas se desocupaba de la limpieza y secado del piso; luego de mi planteamiento fui directo a plantearle que me diera una solución, cosa que no fue posible, su solución tomaba días cosa que no me servía. En pocas palabras, para la Gerencia era imposible resolver una cosa tan sencilla, era preferible que el cliente se marchara molesto.

Cuando me pregunté: ¿Amancio, qué debes entender de esto?

Me respondí lo siguiente: debes entender que tu banco sigue siendo el mismo que cuando abriste la cuenta por primera vez, y sobre todo que quienes están para servirte siguen pensando en que deben ser entes obedientes a los procesos (por insignificante que sea) así el cliente se moleste.

Mis reflexiones

Un servicio que se ofrece por un medio electrónico buscando automatizar y  evitar la presencia física en la agencia bancaría, puede ser dañado dada la incapacidad o  la falta de  libertad para que los prestadores de servicio decidan.
El servicio en atención al público, debe estar marcado de un genuino Deseo de Servir, sino la gente lo notará y se perderá la buena impresión de la gestión y de la persona.

Los procesos organizacionales pueden ser una mordaza para servir mejor, la actitud de quien sirve puede ser una mordaza para la organización. Los procesos y la actitud pueden ser la peor mordaza para un cliente.

Quien lidera una organización de servicio donde se atiende público, no sólo debe saber servir, debe querer servir. Así podrá dar el ejemplo y  educar desde el modelaje.  
Finalmente, en servicio siempre habrá cosas que hacer y  cosas que mejorar, y la primera tarea es hacer que la gente descubra que el Servir es un Valor. 
 

Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda 
www.alianzas.com.ve