viernes, 10 de noviembre de 2017

Cómo crear Oportunidades de la A a la Z



Acciones intencionadas: Cuando diriges el actuar  en un función de un objetivo claro, los caminos se abren.  

Buena actitud: Esa que muestra perseverancia, convicción y ganas de echar pa´lante, la misma que se distingue porque se dibuja en la mirada.  

Creatividad: Para buscar y encontrar, o para inventar nuevas formas de hacer las cosas.   

Desafía tus límites: Trabaja tu sistema de creencias, para que cada día puedas encontrar el coraje de arriesgar más, para avanzar más.   

Espera: el desarrollo de la paciencia es un buen aliado. 

Felicítate: por lo alcanzado y lo vivido. El auto-reconocerse es una manera de fortalecer la convicción que el mundo te ofrece lo que buscas.  

Genera relaciones: Tanto en el mundo físico  como en el virtual, las relaciones adecuadas conducen de manera más rápida al lugar deseado. 

Honra: Tu historia, tus ancestros, tu descendencia, tus maestros, tu entorno; al hacerlo puedes convivir mejor con ellos, y ver nuevas alternativas.    

Invéntate algo: Genera tu  propia frase, gesto, oración o mantra, para que cuando llegan las ganas de abandonar, esto te vuelva a conectar con la meta.    

Junta voluntades: en ocasiones perdemos la consciencia que en equipo es menos pesada la carga, y  se puede crear más rápida y divertidamente. 

Kilovatios incontables de pasión: Que te sobren las ganas de que las cosas ocurran, que se note en tu accionar, y en tu lenguaje entregado a la causa. 

Lima y pule la estrategia: Debe estar tan clara como el objetivo, así que repásala, pruébala y mejórala cada vez que sea necesario. 

Mata la soberbia: La humildad y la sencillez es mejor táctica para abrir puertas, que la altivez y el egocentrismo. 

No aceptes un “No” simple y puro como  respuesta: Indaga sobre lo que hiciste o dejaste de hacer para merecer esa objeción. 

Ña ña ña ña: ¿Recuerdas a los cangrejitos de un comercial de Cerveza? Cuando te toquen esos personajes pesimistas, huye, y refuerza tu esperanza diciéndote: Ña ña ña ña. 

Oportunidad: significa: La cualidad que da paso a encontrar una salida de una situación. Ella, en sí misma no es una solución, es una vía, así que no la esperes, transitarla.  

Pausa: En medio del ajetreo se requiere tiempo para reflexionar. 

¿Qué tengo que aprender? Esta es una pregunta recurrente que se hacen los que logran sus metas.  

Resiliencia: La llave maestra que abre todas las oportunidades. 

Soluciones: este tiene que ser el foco, cuando  se buscan oportunidades, el foco debe estar en conseguir solventar los escollos. 

Tempo: Es el ritmo natural como  se van dando  las oportunidades, sin necesidad ni posibilidad de medirlo, ni apurarlo. 

Ubica los recursos: Se consciente y está preparado  con lo que necesitas cuando llegue la oportunidad. Haz un inventario de con “que” y con “quien” cuentas. 

Vive el proceso: Esto  es para disfrutarlo, saborearlo, sentirlo plena  y conscientemente, no te des el lujo de  pasar distraído por el  camino de tu creación. 

William Shakespeare dijo: Un hombre que no se alimenta de sus sueños, envejece pronto. 

X-Men: nos enseña a mutar y cambiar el código genético; saber interpretar los cambios  y las mutaciones del ambiente nos acercará más a las oportunidades.  

¡Yo soy dueño de mi  destino! ¡Yo soy dueño de mi  destino! ¡Yo soy dueño de mi  destino! (Créetelo)

Zarandéate oportunamente: busca sacudir y cuestionar tus formas, para encontrar  mejores oportunidades. 


Amancio Ojeda Saavedra
@amanciojeda