lunes, 31 de diciembre de 2012

Pronósticos para el 2013


Un nuevo ciclo está por iniciar, sólo faltan horas para dar la bienvenida al año 2013; como ya han notado, no se acabó el mundo, y tenemos la oportunidad de iniciar un nuevo conteo de 365 días, que pueden ser determinantes para la vida de cada quien. 

En mis pronósticos de cada año, siempre me hago cargo restarle poder a los agoreros del desastre, aquellos que son “los iluminados” para pronosticar lo malo. Hoy no les dedicaré tanto espacio, prefiero conectarme con el poder de lo posible. 
Primero, el 2013 será el año de la esperanza en lo más alto, es decir, vivir está marcado por la esperanza que es posible ser mejor, que es posible estar mejor; que hay siempre una luz que nos indica que existe la posibilidad cierta, de ponerse en acción y lograr los cambios necesarios para obtener los resultados que necesitamos. Este año dejemos encendida la Esperanza. 
Segundo, nos corresponde trabajar el liderazgo personal, esto se traduce en tomar acción decida y  entusiasta por nuestra propia transformación, ser los modelos que queremos ser, desde la congruencia; que sean mis acciones un círculo de vibraciones positivas, que tengan un efecto primero en mí, y que desde allí vaya creciendo hacia los otros. Es mandatario esculpir nuestra personalidad y hacerla cada día más cercana a la obra de arte que estamos construyendo cada día, y que soñamos con esperanza alcanzarla. 
Tercero, en el 2013 nos corresponde dejar la marca indeleble de servir a otros sin mezquindad; de permitirnos ser útiles desde nuestra posibilidad de salir de la zona cómoda donde estamos en lo social, y mirar un poco más allá de nuestra frontera; para colocar la energía sana y considerada, a la disposición de una sociedad que solicita más corazones nobles, activos, responsables y con sentido humanitario. Como bien lo dijera la Madre Teresa de Calcuta “Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.  
Finalmente, comencemos a restarle cosas a la vida, es tiempo de llevar a su menor expresión: el individualismo, la discriminación, la radicalización; las conductas que nos separan de lo que somos y de  los que nos aman. Trabajemos cada día por ser más nosotros mismos, restándole poder al “qué dirán”; es tiempo que vivamos una vida con menos complejos. Restémosle poder al pasado, sumándole valor al presente; convirtamos ese observador que sólo percibe lo negativo por un observador que es capaz de ver las gigantescas oportunidades que tenemos en cada instante que vivimos. 
Mi pronóstico de este 2013, es que cada quien hará lo necesario para ratificarse a sí mismo y ante los otros, y eso debemos hacerlo desde lo mejor que tenemos cada uno, como: la Esperanza, el liderazgo personal, el servir a otros y lo indetenible de la evolución. Deseo que cada día del nuevo año lo recibas con la alegría de vivir. 
Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda

domingo, 16 de diciembre de 2012

Buscando la lealtad y la eficiencia

Me consigo con Gerentes que se esmeran en buscar la lealtad de su equipo, y lo logran a costa de mucho; otros buscan la eficiencia y  también hacen un gran esfuerzo  para ello. Suele ocurrir que si  no existe  el balance  entre estos dos aspectos, las consecuencias pueden ser toxicas para los líderes, los equipos y  la organización.

Los que sólo consiguen  lealtad…
Gerentes o líderes que se hacen cargo de  conseguir la lealtad, que lo dan como prioridad, que es el aspecto  que más valoran en  la gente que contratan;  suelen constituir un equipo  que sin duda le es leal, le es obediente y  se convierten en un alivio al momento de  entregar procesos neurálgicos para la organización. 

Suele ocurrir que es tan importante la lealtad, que el líder sabe que cuenta con su equipo  “para lo que sea” y suele “jugar con sus piezas claves” en cualquier posición de la organización, y  ellos dirán:  “Sí”,  a cada desafío  que se les ofrezca basados en que son leales. Esto  no  es necesariamente bueno, hay  posiciones dentro de la organización que necesitan más eficiencia que otra cosa, y los equipos leales, basados en la confianza con el líder, pueden dejar la eficiencia a un lado.

Los que sólo consiguen  Eficiencia…
Igualmente ocurre, que existe un gran foco en los gerentes sobre la base de lograr que un equipo sea eficiente, que mejore la calidad de lo que hace de manera constante;  que presenten los resultados que hagan el equipo cada día mejor, para que no exista duda de lo que son capaces de hacer.

No es casual que equipos altamente eficientes, se vean desmantelados en poco  tiempo; con la salida de uno o  varios de sus miembros no  vuelven hacer lo  mismo, y a pesar que estos equipos consiguen una especialización en lo que hacen, no  se mantienen en tiempo, dado que como buenos talentos que muestran resultados, se van seducidos por otras propuestas u otros desafíos.

Lealtad y Eficiencia en un mismo pote…
Los gerentes y  líderes deben lograr un balance entre ambas cosas, la lealtad y  la eficiencia. Estos deben hacer que sus equipos entiendan y logren mostrar ambas conductas de manera armónica. Una manera de mostrar la lealtad es siendo eficiente y  una manera de mostrar la eficiencia es siendo  leal. El equipo  debe ser capaz de entender que estos valores coexisten, que no  son excluyentes, y  que hoy  más que nunca son necesarios mostrarlos.  
Cuando  de  liderazgo y gerencia se trata, enfocarse sólo en uno  de los aspectos tratados generará distorsiones que pueden ser muy complejas y  difíciles de corregir cuando la armonía entre las dos se requiera.

Te pregunto: ¿Cómo líder,  como  está el balance en tu equipo en estos dos aspectos? 



Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda 
amancio@alianzasdeaprendizaje.com 

domingo, 9 de diciembre de 2012

La clase de líder que quiero Ser


En muchas oportunidades me he cuestionado sobre: ¿Qué clase de líder quiero Ser? Y ciertamente mi  respuesta varía al pasar el tiempo, cambia en la medida en que estudio, investigo o  pongo en práctica alguna iniciativa que me hace sentido para mejorar mi  liderazgo; pero en cada oportunidad de las que tengo consciencia, que he notado mi variación en la respuesta, he descubierto que hay algo que se mantiene y si varía es para acercarme más, eso se refiere a la última palabra de la pregunta: Ser.

El líder que quiero Ser, está referido  al Ser que busco  Ser, a esta persona que disfruto siendo y que quiero  transmitir como una posibilidad, no  siempre funciona mi  manera de ver el mundo, y eso me muestra que mi búsqueda tiene aún muchos lunares que curar, muchas oportunidades para ser mejor, pero creo que de eso trata el vivir en plenitud. 

Cuando  busco  definir o  responder sobre un perfil de mi manera de ser líder, no está basado literalmente en los modelos de Liderazgo que se consiguen en los libros, esos conceptos los comprendo, los apoyo, los promuevo y creo en ellos. Mi pregunta, y la respuesta en la que me desafío a conseguir va más lejos; yo busco responder que marca distintiva dejo en la gente de manera positiva cuando tengo la oportunidad de acercarme a alguien.   

Estar en contacto con un ser, es la oportunidad de tocar un alma, es la posibilidad de dejar a ese ser mejor que como lo conseguiste; es una oportunidad de invitarlo y que acepte la invitación, a moverse de un lugar a otro y, que ese movimiento a la larga le genere bienestar, según su propia decisión y no porque lo sintió impuesto o se siente comprometido. 

Ser un líder, que genera desplazamiento de emociones y pensamientos, que contacta a la gente consigo misma y que invita a lugares de superior desarrollo, eso  me entusiasma, eso  me inspira, pero ser un líder que a través de mi propia conquista interna y mi propio mejoramiento, sirve de ejemplo a otros, eso me llena de gozo y de sentido. 

La clase de líder que quiero ser, tiene cabida en muchos ámbitos de la vida, desde lo ciudadano, educativo, organizacional, religioso e intelectual, pero donde me exijo más, donde busco profundizar mis cambios y mejoras es en lo humano; Allí  mi  gran desafío, allí  el lugar al que pertenezco, ese lugar lo llamo: Transformarme como humano para poder contribuir a la transformación de otros. 

Si me preguntaran luego de este escrito: ¿Qué clase de líder quiero Ser? Un Líder que se transforma en lo humano, y otros se inspiran a actuar en su  transformación.  


Amancio E. Ojeda Saavedra
@amanciojeda / amancio@alianzasdeaprendizaje.com