miércoles, 27 de enero de 2016

Punto de quiebre



Disfruté del  film “Punto de quiebre” donde actúa el Venezolano Edgar Ramírez como Bodhi, con una actuación excelente como nos tiene acostumbrado. También participa Luke Bracey en el papel de Jhonny Utah, también con una excelente actuación. 

La trama se refiere a un agente nuevo de la FBI, Jhonny Utah, que persigue y  se infiltra en un grupo de personas lideradas por Bodhi, que cometen actos delictivos de manera muy particular, con unas intenciones muy al estilo  Robin Hood. 

Tuve la oportunidad de verla en 3D, y lo  escribo, porque si es verdad que la temática es entretenida, lo  resaltante de la película son los paisajes que muestra en detalle y, los efectos que se dan en la misma, estos son sorprendentes sin duda alguna. Cada lugar que se eligió tiene una belleza que te roba el aliento, como te roba el aliento más de una vez la acción que presenta este film. 

En el transcurrir de la acción se dan unas conversaciones que son aleccionadoras, una de ellas es cuando le explican “Utah” que es un “Punto de quiebre”. Hay otras, que no comento para no narrar la película, así tendrán los lectores el interés de verla y descubrirlas.  

Mi punto de quiebre: Unos de los lugares donde se filma esta aventura es en Venezuela, allí estaba la Gran Sabana y nuestro hermoso Salto Ángel, que se muestra grandioso, esplendido, exuberante, imponente y poderoso; se me infló el pecho de orgullo al saberme Venezolano (parafraseando el poema “El Regionalista” de José “Chinco” Rodríguez).  

 

Ir a una sala de cine sigue siendo una actividad que conquista, que entretiene,  que te colma de emociones como un carrusel, que ayuda a la salud mental; es un regalo  para poner su atención y pensamiento en una cosa distinta a la rutina. Invitados todos a ver “Punto de  quiebre”. 

 

 

Amancio Ojeda Saavedra 

@amanciojeda 

www.amanciojeda.com 

sábado, 9 de enero de 2016

12 formas de desvalorizarse



1.- Yo te hago el  mismo trabajo que “fulano de tal”, pero más barato.

2.- Yo sin ti no puedo vivir… yo sin ti no valgo nada.

3.- Actuar de manera sumisa, para aparentar ser humilde y sencillo. 

4.- Hablando mal de otra persona. Cuando hablas de otro, dices mucho más  de ti. 

5.- Incumplir los compromisos asumidos con frecuencia, y querer justificarse, culpando a terceros.

6.- Permitir que otros le pongan valor a tu trabajo. 

7.- Intentar ser la copia al calco de esa persona que admiras. Una cosa es modelar y otra cosa es copiar los gestos, el lenguaje, los chistes, las ideas, etc.  

8.- Usar un lenguaje sobre la base de diminutivos, por ejemplo: hazme un favorcito chiquitico, te traje un regalito, ese es mi carrito,  entre otros.

9.-  “Querer ganar indulgencias con escapulario ajeno”; así como reza el dicho, esta es una conducta que la gente percibe, y  se pierde credibilidad.  

10.-  Creer que quien más habla, más dice. Mucha gente, que no puede controlar su compulsión por hablar, termina convirtiendo sus discursos en su más implacable juez.   

11.- La autoflagelación como sistema de manipulación. 

12.- Creerse “Producto terminado”. Nada es más necesario en estos tiempos que el aprendizaje continuo. Siempre será necesario aprender algo nuevo, negarse a aprender es una forma de suicidio.   

Nada ni nadie podrá darle el valor que usted merece, sólo usted es el responsable de ello. El  valor personal, no  tiene precio. 

Muchas personas, producto del desconocimiento de su poder personal, y de la cultura familiar y social; van diseñando un sistema de desvalorización de lo que son, y con ello minando las posibilidades de sus vidas.  

Si quiere adueñarse de sus sueños, debe comenzar por adueñarse de su vida, dándose el valor que se merece; para ello, debe creer que usted vale mucho, y  desde allí, respetarse y hacerse valorar. Esto no  es una invitación al egocentrismo, todo lo contrario, el valorarse es parte de tomar consciencia de lo que se es capaz y lo que no; cuando se valora a sí mismo en la justa medida, comprende que no  es mejor que nadie, que  cada quien tiene su valor y es diferente al suyo. 

Así como todos somos vulnerables, y podemos caer (y hemos caído) en algún momento, todos también, tenemos la capacidad de ser resilientes; recuperarnos y sacar el mejor provecho a los reveces de la vida, pero para poder hacerlo, debemos valorarnos como  seres humanos, siendo conscientes que en nuestras propias imperfecciones, tenemos áreas de luz que nos permiten brillar y  darle sentido a nuestra existencia. 

Cuando  se descubra en alguna de las conductas que le desvalorizan, entonces: despierte, conéctese con eso que lo hace único y tome acciones para ser un mejor ser. 

Amancio Ojeda Saavedra
@amanciojeda (Instagram y Twitter)
amancio@alianzasdeaprendizaje.com

Pronósticos para el 2016



Aquí estoy nuevamente, mostrando lo que mis convicciones definen lo que serán los venideros 366 días (el 2016 es un año bisiesto), lo que indica de arrancada que ya se tiene la ganancia de un día más. ¿Qué diferencia marca para ti un día más? 

¡Estos pronósticos corren bajo tu riesgo! Quiero reiterar que todos estos “pronósticos” corren bajo la responsabilidad del lector,  es él quien decide creer o no; asumirlos como suyo  o pensar que es mera fantasía de quien escribe; de ponerse en acción o leerlos y enviarlos al olvido. Al final cada quien decide qué hacer con su vida.  

Cada día me alejo de los dogmas que venden “soluciones únicas”, donde se requiere una conducta uniformada. Sin flexibilidad y sin autonomía de pensamiento, será muy difícil conseguir personas que se hagan responsables y libres del desarrollo de sus vidas. Por ello mi propuesta para este año  que inicia, se centra en cuatro (4) principios de acción, que se acercan a lo ecléctico, para que cada quien con sus recursos y a su manera, logre establecer un modo de vivir más pleno. Para quienes decidan creer les pronostico lo siguiente:  

La salud mental evitará el caos: La OMS define “Salud Mental” como: “Un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.” En cada despertar debemos traer al presente, al ahora, este estado; protegerlo para seguir gozando del mismo, y buscarlo (con ayuda de ser necesario) sino  es  posible alcanzarlo. Esto  hará que cada situación que nos desafíe, se convierta en una posibilidad y no bauticemos nuestra cotidianidad como: un caos.  

La queja se minimiza: Uno de los secretos de los grandes creadores, es que permanecen muy poco tiempo  en la “Queja”, la conocen porque se han quejado, y así mismo se han dado cuenta que en ella se produce muy poco, por ello la reducen a su mínima expresión. Este año (como todos lo de tu vida) se presentarán oportunidades en lo personal y en lo social, para dedicarte a quejarte a tus anchas;  cuando te descubras en esa conducta, corta el tema, y dedica tu tiempo  a conversar o  a crear algo que sea más productivo para ti.  

Profesionalizar los hábitos: Un profesional es quien hace con maestría una tarea, posee las competencias necesarias para generar los mejores resultados, de una actividad de la vida. Muchos tenemos hábitos, hobbies, gustos y habilidades productivas, que los tratamos como “experiencias de segunda”, porque no son parte de lo que estudiamos o  de lo que hacemos para ganarnos el pan. Este año, prevalecerá el  que podamos hacer de las cosas que tantos nos gustan, una actividad profesional; tomemos las acciones necesarias para mejorarlas y llevarlas a un nivel superior, que sea el desarrollo de estas áreas, las que nos permitan sentirnos plenos.

“Un año para liderar”: Este era el titulo de un clásico curso de cuatro (4) horas que se dictaba en la JCI, donde se preparaba a quienes dirigirían los capítulos durante un año. Este título llega hoy para enviar el mensaje siguiente: Cada uno debe asumir  su compromiso por liderar, debemos convertirnos en líderes congruentes capaces de transformar nuestro círculo de influencia más próximo. No podemos esperar que los demás hagan los cambios, que nosotros  queremos ocurran. Este año debe estar signado por hacer visible la conducta siguiente: Donde quiero ver un cambio, y está en mi zona de influencia, allí pongo las acciones necesarias para que ocurra. De esta manera, estaremos desarrollando la competencia más importante para transformar una familia, un condominio, una ciudad y un país. Liderar. 

Seguro estoy, que quienes se atrevan a proceder sobre la base de estos comportamientos, tendrán un año 2016 inolvidable, dado que más allá de las circunstancias, estos comportamientos los harán descubrir nuevas oportunidades, que les permitirá siempre ir en el camino  de ser un mejor ser. 

Reciban un fuerte abrazo para despedir este año y para recibir el venidero, y mis mejores deseos, para que siempre estén abundantes de salud y prosperidad. ¡Feliz año 2016!  


Amancio Ojeda Saavedra
@amanciojeda (Instagram y Twitter)
amancio@alianzasdeaprendizaje.com