martes, 30 de noviembre de 2010

Carta a mis maestros

¡Queridos y recordados maestros!

Hoy escribo para agradecerles, ya que hace varios años abandoné la escuela como mi refugio y lugar para educarme; pero les confieso que hoy estoy más enamorado del aprendizaje, mucho más que cuando pase por las aulas donde Uds. Daban lo mejor que tenían para nosotros.

Confieso que a muchos de ustedes no los recuerdos por su nombre, pero sin duda dejaron en mí una marca, para que yo siguiera en este camino.

Hoy cuando me dedico de forma permanente a contribuir con el aprendizaje de otros, las referencias que tengo de quienes favorecieron mi formación, son determinantes para definir mi “Qué” y mi “Cómo” hago esta gratificante labor.

Mi sentimiento de gratitud aquellos que con amor y desde la explotación de nuestra inteligencia y creatividad, nos hacían el proceso más divertido y trascendente, igualmente aquellas maestras que con dulzura y afecto maternal me apoyaron para seguir adelante (mi maestra de primer grado), así mismo a todos los que supieron poner retos importantes para descubrir que mi capacidad era superior a los fáciles estándares que yo mismo me ponía, buscando comodidad; a todos quienes pertenecen a esta lista reciban un abrazo fraternal.

Hay otros maestros que contribuyeron a mi aprendizaje, pero que son un modelo por contrario, es decir, busco de manera consciente alejarme de sus prácticas, ya que la verdad es que me hicieron la vida imposible; todos aquellos que no hablaban, ladraban; aquellos que la violencia, la amenaza, la demostración de poder, era la forma de mostrarse como líderes; aquellos que no se conformaban con aburrirnos en sus clases, a los cuales hubiésemos agradecidos dejarnos dormir en el pupitre mientras terminaba su monologo, o mejor aun, salir al patio a jugar; a los más crueles que nos quitaban el recreo porque se perdió un lápiz o un cuaderno; sin olvidar aquellos que nos lanzaron el borrador o la tiza, a todos quienes se comportaron así, la verdad es que los quiero igual, hoy son una referencia vital para mí.
He escrito dos extremos, que podría pensarse que hay unos buenos y otros malos, pero lo cierto es que ahora puedo distinguir que la mayoría, a pesar de su conducta o su forma de educarnos, eran maestros de vocación y buscaban que aprendiéramos, que nos superáramos y que nos comportáramos con disciplina.

En nuestros días y más que en otros tiempos, se requiere de docentes llenos de amor, pasión y entrega por lo que hacen, por sus alumnos y por sus lugares de trabajo; los estudiantes Venezolanos exigen maestros abiertos, creativos, profundos, tecnológicos y con un sentido de trascendencia a través de todos los que tengan el honor de pasar por sus aulas.

Maestros así son los que quiero para mis hijos, en la misma medida que enaltezco el trabajo y la mística de quienes me impulsaron y me trajeron hasta aquí.

Siempre Su Alumno…


Amancio E. Ojeda Saavedra
@amanciojeda

domingo, 21 de noviembre de 2010

La Lástima Lastima


Mi Ex lo que me da es lástima…” “No lo he despedido por lástima…” “Yo sigo en esta relación porque me da lástima terminar con…  y estas historias terminan llenas de dolor e infelicidad.

La Lástima es un “arma punzo penetrante” de dos filos, que hiere a las personas, no solo a la persona que es producto de lástima, sino aquel  que lo siente y expresa, aquel que usa este sentimiento de compasión para herir y hacer sentir mal a otro.

La lástima es una forma de lastimar y lastimarse, es un sentimiento poco productivo, que por lo general esconde furia, rencor, miedo y dolor en su más profunda comprensión.

Nadie tiene el derecho de lastimar a nadie, y mucho menos usando la lástima para ello,  ya que este sentimiento expresa en su sentido más inofensivo Degradación humana, y al otro extremo,  desprecio y repulsión por un ser.

Que se esconde
Como humanos solemos usar dicha expresión para mostrarnos como seres bondadosos con relación a otros que pudieron o nos hacen daño, pero la verdad es que cuando lo decimos, estamos mostrando un gran odio hacia esa persona; y no es el odio precisamente una emoción que comunique bondad.

Persona que sienta rabia, dolor, tristeza, furia, ira, odio, rencor, reconcomio, etc. contra una persona – que a la larga es contra ella misma – y quiera esconder estos sentimientos con la lástima, está cometiendo un acto de autoflagelación inconciente, se está agrediendo  así mismo de forma más violenta que si golpeara su cabeza contra la pared.

Libérate de la Lástima
Se hace necesario perdonar, conectarse con miles de cosas y sentimientos positivos, ocuparse de mejorar la inteligencia emocional cada día, aprender el arte de la  asertividad y finalmente a soltar todo  aquello que se convierte en una carga pesada y que llevarla en la “maleta emocional” no genera ningún valor.

No sientas nunca lástima, así ni  te lastimas ni lastimas a nadie; mereces cosas mucho mejores, mereces descubrir y disfrutar de los sentimientos nobles, buenos, tiernos, gratificantes y amorosos que si valen la pena vivir y expresar.               

Amancio E. Ojeda Saavedra
Twitter: @amanciojeda

martes, 16 de noviembre de 2010

Un encuentro con alguien Genial


En días pasados en el marco  de la 42 Convención Nacional de la JCI Venezuela, tuve la fortuna de disfrutar de una larga conversación con quien fue Ministro del Desarrollo de la Inteligencia, candidato presidencial y candidato a premio nobel de la paz, entre muchos de los meritos que este personaje ha cultivado. 

Fotografía fue tomada de www.espaciofamiliar.net
El Dr. Luis Alberto Machado a sus 78 años goza de una claridad mental sorprendente, de una humildad y sencillez inesperada, de un humor sutil y de una férrea convicción sobre sus teorías que los Genios se hacen y no nacen.

En nuestra amena conversación, me contó sobre las cosas que le entristecen, y también sobre las que le alegran y le hacen sonreír; las que le mantienen vivo y las que lo mueven a seguir divulgando  su trabajo, se muestra claro de la necesidad que la inteligencia sea cultivada en las bases menos favorecidas de la sociedad Venezolana y  del mundo.   

Hubo 2 mensajes que me quedaron grabados y que necesito compartir con los lectores de esta columna, basado en lo trascendente que puede ser para cambiar unas creencias limitadoras, que por ser repetidas por años nos hemos creído, y que ahora nos corresponde cambiar, para ser verdaderos Genios.  

1.- Se cree que los genios nacen, cuando realmente la genialidad es un proceso de desarrollo continuo, hasta que llega el momento donde convergen el talento  desarrollado, las condiciones necesarias y el momento correcto. El Dr. Machado aludió al proceso de creación de Mozart como Genio, que comenzó cuando estaba en el vientre de su madre y su padre le tocaba el piano estando ella siempre muy cerca, luego comenzó sus clases de piano cuando tenía un año, y se hizo genio  a los veinte; si este importante músico se hubiese muerto  a las diecisiete años el mundo no hubiese sabido  de él, esto significa que a Mozart le costó 20 años para llegar a ser genio.   

2.- El Cambio en el sistema educativo no  necesita transformar el contenido de las mismas materias, un sistema educativo de avanzada requiere que se agreguen al currículo horas semanales al Desarrollo  de la Inteligencia, es necesario generar un espacio que permita que la gente se vuelva más inteligente, usando muchas de las técnicas creadas para tal fin, esto requiere más de voluntad política que de investigación.

Mi reflexión sobre este tema, es que cuando se decida tener una empresa, una institución, un hogar o un país de Genios, se deben comenzar a formar sin desmayo, ya que  esto  es  posible y necesario. 

* Hasta aquí el artículo fue publicado en el mes de Noviembre del  2009 en el  diario El Carabobeño. 

Hoy  reitero mi  admiración a este personaje, y creo que nuestro  país tiene una deuda histórica con el Dr. Luis  Alberto Machado, debemos reconocer y utilizar el conocimiento que este profesional ha dado a la humanidad.  


Amancio E. Ojeda Saavedra 
Twitter: @amanciojeda