lunes, 29 de octubre de 2018

Hermano inmigrante

Ser hermanos puede ser biológico o por decisión, en ambos casos prevalece el vínculo y no la condición que estamos viviendo.

Si llegan a ti los sentimientos de que tengo que sufrir lo mismo que tu sufriste (o más), date cuenta que eso no viene de tu bondad; si por el contrario, crees que puedes ayudarme a evitarlos, yo con gratitud recibiré tu benevolencia.

Si en un momento no escucho tus bienintencionados consejos, créeme que no es por nada malo, probablemente sólo estoy buscando una nueva forma de hacer las cosas, quizás ese sea el tiempo que me corresponde de equivocarme para aprender.  

Te pido que no te esfuerces por endosarme tu manera de afrontar el estigma de “extranjero”, ese es un traje que prefiero  confeccionarme a mi propia medida, con mis decisiones, historia, creencias y vivencias. Cuando lo tenga bien confeccionado te lo mostraré.

Que si te tocó hacer varios oficios para los que no estudiaste, por necesidad, para poder vivir, y sientes que eso te hace un héroe o heroína, aplaudo tu historia; que si pasaste frío, calor, hambre, sed, necesidades y estuviste mucho tiempo con la misma ropa, lamento tu historia; que si ahora, gracias a tu  coraje y gallardía estas en un momento de prosperidad y felicidad, bendigo esa historia. Sólo espero que tu historia se convierta en dosis de mayor humildad y menos juicios de valor a quienes vamos en el camino.

Hermano que no te cuente mis dolores, no quiere decir que nos los tenga; que no te cuente mis tristezas, no quiere decir que las lagrimas han bañado mi cara; que no te cuente mis alegrías, no quiere decir que no sonría; que no te diga cuanto o en que trabajo, quiere decir que me sustento por magia o caminos indebidos. Lo que ocurre es que tenemos maneras diferentes de contar nuestras vivencias.  

Te confieso un secreto: Si algo ha hecho este proceso de que ambos decidiéramos abandonar nuestro terruño, es que hoy te admiro más, te compadezco más, te respeto más, te quiero más, te extraño más, te deseo que estés mucho mejor, te libero de mis antiguos juicios, te quito el apellido de “inmigrante” y te dejo sólo el nombre de “Hermano”.

Siempre tu amigo...

@amanciojeda 

viernes, 12 de octubre de 2018

Sombras de un líder

Los líderes como referentes en momentos especiales, suelen brillar y poner de manifiesto sus mejores actitudes y aptitudes al servicio de un equipo. Eso es al menos lo que se espera de ellos; y esto puede llegar a generar la ilusión óptica de un ser “sobrenatural”, de esta fantasía salta un primer riesgo, muy delicado, es la posibilidad que los seguidores crean que es así; y la segunda, que sería una calamidad del tamaño del Amazonas, es que el líder también se la crea. 

Los líderes son seres con luces y sombras, sólo que aprendieron a impulsarse en sus luces y restarle poder a las sombras, ellos no hacen de las sombras su bandera; su referente se basa en otros aspectos más loables y más importantes que aquello que lo opaca como ser humano. Otro factor fundamental en el manejo de lo no deseado del líder, es que suelen ser unos aprendices constantes, y eso marca una diferencia importante al momento de transformar una sombra con su propia luz. 

Durante un tiempo me cuestionaba el hecho de que a una persona que se dedicara al mal como un “pran”, o el que dirige una banda para robar y delinquir, o a un dictador se le llame “Líder”; me parecía contradictorio, dado que los líderes están llamados a transformar las circunstancias para el bien común. Hoy puedo aceptar el término “Liderazgo negativo” y sé que su principal característica es el uso de su habilidades para dirigir con la intención puesta en un objetivo plagado de perversidad. 

¿Por qué la gente sigue a un líder negativo? Porque en medio de las circunstancias nadie se atreve a liderar; porque el poder y la manipulación son usados de manera intencional, para venderle a los seguidores lo malo como bueno; porque las personas consiguen en ese líder más de lo mucho o lo poco que (creen que) tienen. 

Cuando de liderar se trata, es necesario conectarse de manera consciente con los principios, y que éstos estén alineados a una misión y visión realmente positiva y saludable, en todos los sentidos y para todos los involucrados. 

Como hago mención al inicio, todos como humanos tenemos nuestras sombras, así que en todos hay un poco de perversidad, nadie es 100% bueno o 100% malo, lo importante es reconocer que como líder tengo la posibilidad de surcar las sendas de lo que nutre o lo que destruye, tengo la decisión de usar los valores que edifican o los antivalores que destruyen. 

Seguidores inteligentes
Quien sigue a un líder debe ser cada vez más inteligente, persuasivo, suspicaz y realista, y para lograr lo anterior le sugiero considerar lo siguiente: 

A) Cuestiónese, ¿para qué sigo a esté líder? 

B) La conexión con un líder suele ser emocional, no permita que ese vínculo supere de manera desmedida la lógica y la realidad. 

C) Antes de escuchar al líder y decidir creerle, observe cuán coherente es. 

D) Sepa que es un ser humano y que tiene sus luces y sombras, no se haga la fantasía de que es un ser perfecto. 

E) Revise sus valores y valide la acciones a las que invita el líder, si están en la misma dirección: sígalo. 

F) En oportunidades se hace una satanización sobre algunas condiciones humanas, que no son necesariamente una zona oscura o negativa del líder. Aprenda a separarlas. 

G) La fama no es garantía de liderazgo, le sugiero seguir a líderes más que a famosos. 

Un seguidor inteligente es ese que sabe que junto al líder crece, aprende, transforma una realidad para mejor y, mejora su calidad de vida, sin hacer uso de las miserias humanas, la perversidad y amoralidad. Ser un seguidor inteligente es una forma de liderar. 

@amanciojeda 
www.amanciojeda.com 
amancio@alianzasdeaprendizaje.com