jueves, 11 de diciembre de 2014

La suerte de los líderes empresariales



En ocasiones se observa que entornos desafiantes por la cantidad de controles y limitaciones  que suceden, incluso por condiciones naturales o ambientales, hay empresas con un gran éxito: ¿Cómo lo hacen? ¿Cuestión de suerte? 

Cuando muchos empresarios están llorando sin consuelo su mala suerte, otros, en el mismo lugar crecen y fortalecen sus empresas. Hay  quienes para referirse a estos últimos afirman y piensan: Es que tuvieron buena suerte. 

Me niego a creer en la suerte. En liderazgo la suerte (si  excítese) es un factor muy  pequeño para el cual hay que estar preparado. Muchos de los líderes y gerentes empresariales que tienen éxito en nuestro país, esos que observo con la lupa de  consultor organizacional, desconfían de la suerte y se basan en otros factores que si  los conducen a hacer crecer sus organizaciones.

Cuando converso, investigo  y documento lo que hacen los empresarios en Venezuela, para poder conducir sus empresas y tener cada día mejores resultados, puedo  resumirlas en las cinco estrategias siguientes: 

a) El cambio no los asusta: Ellos desarrollan una habilidad muy poderosa, para adaptarse de manera audaz y veloz  a los nuevos tiempos; así mismo, hacen que sus empleados y colaboradores piensen y vivan los cambios, como una condición más que hay  que superar. Ellos saben que deben invertir menos tiempo en el lamento y, más tiempo consiguiendo nuevas oportunidades, ante los nuevos escenarios que el entorno presenta. 

b) Se rodean de los mejores: Los equipos gerenciales de los líderes empresariales de éxito, son gente preparada, con coraje, maduras, centradas y  con mucha creatividad; suelen ser profesionales que se atreven a desarrollar proyectos de envergadura, y esto marca una diferencia sustancial. En muchos de los casos que conozco, estos Gerentes no llegaron “tallados” a la medida de la empresa, pero sí tuvieron un excelente apoyo para que su curva de  aprendizaje fuera más corta y sostenible.  

c) Los mueve un gran olfato y una mejor visión: Me sorprende gratamente ver la capacidad de estos líderes de percibir las oportunidades, y  las visiones de servicio que desarrollan a partir de estos hallazgos.  Hay dos máximas de liderazgo que se ratifican con ellos cuando hacen crecer sus empresas, la primera: “Donde existe una oportunidad de  cambio se requiere un líder”; y la segunda: “Es de líderes servir desde su visión y visionar desde el servir”.     

d) El personal no es su enemigo: Son muchas los desafíos y limites que hoy  se viven en cuanto a los temas laborales, contractuales y costo del  personal; la complejidad de la gestión del recurso humano  es de alta estatura estratégica y humana;  la mano de  obra es más cara y la productividad es menor, y la (sobre) protección gubernamental es un hecho notorio y vivido. A pesar del  escenario anterior,  los líderes que están teniendo  éxito, todos y cada uno de ellos, han desarrollado estrategias variadas que permiten formar y  educar al personal con un mensaje claro; les profesan honestamente un sentimiento  de  respeto y consideración, y con  ello logran que la gran mayoría de los empleados y colaboradores, los respeten y desarrollen un compromiso con sus puestos de trabajo y la empresa.  

e) Reinvención a toda costa: He dejado para el final, la capacidad de  reinvención de los líderes empresariales de hoy, ellos se han visto en la necesidad de reinventar sus productos y  servicios, sus cadenas de valor, sus estrategias de ventas, el uso y control de sus materias primas, el manejo financiero, entre otras cosas. La constante que he conseguido  en ellos es: Ingenio para poder mantener la esencia de  sus negocios, estar firmes en su misión organizacional y  reinventar las formas de cumplirlas. Ellos aprendieron que la supervivencia de las empresas y de quienes viven de estas, dependerá de la posibilidad de “reinventarse a toda costa”.

Siempre habrá desafíos que superar, por ello creo, que los líderes empresariales “con suerte”,  son aquellos que tienen la fe y la perseverancia para cambiar aquellas cosas que necesitan ser cambiadas, y así producir  resultados superiores.   


M.Sc. Amancio E. Ojeda Saavedra

@amanciojeda