viernes, 1 de febrero de 2019

Líder cuídese mucho

Llega un email. Luego de unas líneas “bien” escritas se revuelve el alma, se siente una bofetada en el corazón, hay un vacío enorme, el abandono y la inseguridad florecen en los pensamientos; un “cuídese mucho” y como firma una “X” son el final de lo que sería un nuevo punto de partida, ella ya no es la misma, la relación “se acaba” a intención de él y para sorpresa de ella. El mundo comienza a girar y 107 mujeres persiguen descifrar en que esquina emocional estaba él, y así poder justificar (o no) aquel rompimiento y dar paz a la convulsión sentimental de esa mujer: Sophie Calle.      

Con Aniuska Milé en la muestra de ate de conceptual
"Cuídese mucho" de Sophie Calle en el Museo de 
Arte Moderno en Santiago - Chile. 

Filóloga, criminóloga, periodista, lingüista, escritora, artista callejera, maga, psicoanalista, politóloga, maestra de primaria, actriz de teatro, carcelera, una niña, son algunas de las profesiones, oficios y  características de las damas que la artista reunió para que leyeran, la bendita carta que semejante herida abrió y, no podía calcular el tamaño y la forma de la cicatriz que produciría en el futuro.  

Lo anterior es mi escuálida proyección de la obra “Cuídese Mucho” de la artista francesa Sofhie Calle, que convierte un hecho en una cadena de incertidumbres, al presentar distintas figuras lingüísticas acompañadas de fotografías, como medios de expresión de las variopintas interpretaciones de la razón de su despecho.

Esto es liderar
Muchas de las interpretaciones de las féminas van en la dirección de resaltar la cobardía de “X” y dar fortaleza a la victima de esta historia, ese es un camino predecible, algunas salen de ese esquema y muestran un contra sentido,  sin que esto signifique una defensa al emisor del  detonador que sacara de la artista tan genial acto de liderazgo.

Los líderes toman los hechos, y por mucho despecho que sientan, se mueven, se transforman y  generan una obra que sirve a otros; les mejora la vida, les ayuda a cambiar la mirada y cuestionar sus verdades para ver nuevas posibilidades. ¿Cuántas personas han recibido una carta, email o mensaje de texto donde se acaba una relación? ¿Cuántas de esas personas han logrado que ese hecho se convierta en una obra de arte conceptual, con un recorrido de más de 20 importantes museos del mundo?

Los líderes que influyen positivamente inspiran eso, que su obra quiera ser exhibida, visitada, mejorada, llevada por el mundo; los líderes logran que sus acciones trasciendan más allá de las fronteras, no me refiero a las geográficas (que es una posibilidad) sino a las fronteras entre el impacto emocional pasajero y fugaz, y la transformación de las creencias limitantes  por decisiones para la acción.  

La invitación es que los líderes se cuiden mucho de: Las trampas del egocentrismo; de confundir la fama con el liderazgo; de creerse que ellos son la verdad y así pecar de mesías; de olvidarse que está para servir y no para ser servido; de intentar justificar la falta a los principios universales, basado en un discurso manipulador; a jugar a la “victima, perpetrador y salvador”; a creer que la trinchera de las redes sociales es la realidad donde ocurren las cosas;  a soñar, hablar y no actuar; y a dejar de vivir su vida, para vivir la de quienes le siguen. Los líderes no actúan para hacer historia, hacen historia porque actúan con trascendencia.

“X” logró despertar en Sophie una obra de arte conceptual, eso no lo convierte en líder, fue la artista que se transformó en las circunstancias para mudarse de su cotidiano actuar y trascender. Los líderes hoy más que nunca, están citados a conseguir en cada “X” un detonador que los conduzca a transformar las ideas con el arte de hacer mejor a la gente.       

Amancio Ojeda Saavedra
@amanciojeda
  

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