Una clase de liderazgo en la Puerta 11.

La puerta 11 del aeropuerto Simón Bolívar, es la concentración de las personas que necesitan conectar sus aparatos tecnológicos, dado que ese espacio es patrocinado por una gran compañía, hay varios TV, una pantalla gigante, mesas con la posibilidad de conectarse y una pared repleta de tomas corrientes. ¡Allí se dio la clase! En medio del aislamiento de los presentes, cada uno con sus equipos electrónicos, mis vecinos del asiento del frente sostienen una conversación, que escuché “sin querer queriendo”. Me atrevo a comentarla porque fue una sabia lección de liderazgo. Infiero que se daba entre un nuevo productor de seguros y un gerente (experimentado). Reflexionaban sobre lo ocurrido con un cliente que se puso “difícil”; se negaba a seguir pagando las pólizas y no quería seguir la relación comercial. La responsabilidad recaía sobre un error cometido por el nuevo productor. El Gerente se cuido de emitir juicios de...