Líderes haciéndose cargo de lo profundo.

Miro con desparpajo y dolor, como gran parte de mis coterráneos, son capaces de banalizar casi cualquier cosa que ocurre en mi país, parece que vivimos en la cultura de “hacernos los locos” para no tener que tomar responsabilidad de lo que nos corresponde. Somos como sociedad (entre otras cosas positivas y mejorables) una máquina de fabricar chistes y mensajes de “humor negro”, casi en forma simultánea de lo que nos ocurre como nación, sin importar lo grave que sea; esto aplica tanto para un juego de Baseball, como para la tragedia de catástrofe natural o una situación política. No importa lo que ocurra, el humor será la manera de pronunciarnos, será una forma de evadir o una forma de conformarnos. En Venezuela, los líderes, en todos los niveles y de todas las áreas, deben tener una claridad meridiana que su trabajo comienza por: hacerse cargo de las cosas más profunda, de pasar de lo superficial a lo medular; ya no...