Vuelva a la moral

Sentado Alonso con sus amigos en el café de la esquina Constitución con la Av. 9, sitio cuyo nombre es casi una quimera “Vuelva a la moral”, disfrutaba de la transmisión del béisbol, la cerveza helada y, la buena conversa de los temas que se tropiezan en las mentes y realidades de sus contertulios. Sabiendo que los dictadores se fueron con el botín y los de relevo vienen por su cuota parte, el tema del día es: saber quién se atreverá a desafiar a esos que aspiran el poder. Alguien tiene que hacerse cargo de acomodar esto. Alonso que vive la realidad y usando el béisbol como metáfora explica la solución, de eso él sabe, porque dirige una fundación de jóvenes que trae de la calle y, los rehabilita usando el deporte, la educación, el trabajo y el servicio comunitario. Ahora las miradas lo señalan como “la opción”. Él no le da cabida a esa idea, no se siente preparado, es mucho compromiso y su vocación está en hacer de los jóvenes “Ciudadanos grandes ligas”....