domingo, 26 de julio de 2015

Disfrutar al Aprender




Este artículo lo escribo  desde la nueva Biblioteca Pública del Estado Zulia, un hermoso lugar, donde observo a un gran número  de jóvenes y personas mayores en distintas actividades de aprendizaje; el ambiente que me rodea es un elipse para quienes tenemos un compromiso con mejorar de forma permanente el sistema educativo y,  la forma en que se relacionan las personas con el aprendizaje. 

Describo un poco  el  ambiente, en el cafetín (en mi mesa vecina)  están sentados un profesor de Semiótica junto a  3 de sus alumnos;  un salón del nivel superior está  repleto  de gente que participa en un taller de “Actualización de la enseñanza de las Matemáticas”, donde  es notable que se están divirtiendo mientras aprenden; en la sala Virtual hay un grupo  de adultos mayores aprendiendo de tecnología, creo que los jóvenes que están siendo facilitadores (son como seis) ninguno debe ser mayor de 25 años; en la sala de investigación  sobre la  “Cuenca del Lago  de  Maracaibo” hay un grupo de 4 adolecentes y pareciera que están en proceso de investigación. 

La gente que aprende toma un rostro distinto, un semblante de luz, una energía que contagia, una emocionalidad que atrae, una fuerza notoria basada en el saber y en el desarrollo  del intelecto y no en la fuerza física.

Compromiso para los facilitadores      
Observando  lo  anterior, ratifico que la tarea de que la gente recupere el placer de aprender, es una labor que le corresponde a todos quienes sirven de Facilitadores de aprendizaje, son ellos los convocados hacer las cosas de forma distinta, buscando que las personas aprendan más mientras se divierten y participan más. 

De forma general la sociedad hoy en día “acordó”, que no quiere más actividades de aprendizaje donde les toque aprender como entes pasivos; en líneas generales el comportamiento social está indicando un camino  y  dejando un mensaje claro: “Queremos y necesitamos aprender cada vez más, pero es vital el disfrutar, co-crear y sentirnos vivos durante el proceso de aprender”.  

 
Con certeza puedo decir que nuestro programa de formación de facilitadores denominado “9 Estrategias para Facilitar el Aprendizaje” es una opción que va en la dirección que planteo; ya más de 1450 personas de organizaciones  grandes y pequeñas, docentes de todos los niveles del sistema educativo, facilitadores internos, directores  y gerentes de empresas han sido certificados, y  seguiremos en este camino por mucho tiempo. 


Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda