lunes, 25 de octubre de 2010

¿Un Valor? La amistad.


Soy amigo de mis amigos, y busco cada día tener más, me dedico de forma permanente a construir relaciones de amistad, es sin duda lo que más disfruto, cuando descubro en nuevo ser y comienzo a transitar el camino de una relación de amistad, me siento que estoy fortaleciéndome.

La amistad la he declarado como un valor personal, y lo he llevado a mi empresa, creo que para cultivar amistades – hoy más que nunca – no se requiere la presencia física, sino la mejor intención de contribuir con otros, de atender al otro; de sentirte acompañado por los recuerdos de alguien, aunque te encuentres en la más intima soledad.

Siempre Tu Amigo…

En la firma de mis correos electrónicos y en muchas de mis correspondencias escritas, coloco para cerrar “Siempre Tu Amigo…”. Muchos me preguntan la razón. Les confieso que eso lo hago desde hace más de 12 años (1994), producto de una profunda reflexión sobre los errores que cometí y me produjo la pérdida de un verdadero amigo, de quien mucho aprendí, con quien me divertí, con quien viaje y compartimos enormes aventuras.

Para mí no es una simple frase, para mí significa la ratificación de mis valores, la declaración de amor a mis amigos, resume mi petición de amistad con quien aun no he tenido la maravillosa oportunidad de estrechar un abrazo fraterno.

Hoy quiero ser mejor amigo de mis amigos, quiero ratificar con este escrito mi firmeza inamovible en este valor, quiero impulsar mis acciones a conquistar nuevas relaciones, traer a mis recuerdos a todos esos seres maravillosos que por mucho o poco tiempo, estuvieron y están mostrándome sus afectos a través de la amistad.

Así lo escribió José Martí:

“Cultivo una Rosa Blanca,

en julio como en enero,

para el amigo sincero

que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca

el corazón con que vivo,

cardo ni ortiga cultivo:

Cultivo una Rosa Blanca”

Siempre Tu Amigo…