¿Para qué creer?

Nuestra vida está repleta de creencias, unas que nos impulsan y otras que nos restan posibilidad de accionar, así transitamos la existencia, creyendo en personas, ideas, mitos, leyendas, ilusiones, amores, posibilidades y limitaciones. En todos los casos, somos nosotros quienes decidimos en que creer. En muchas oportunidades me dijeron: “Esa chica es un imposible para ti, ni lo intentes…”, “A él no podrás ganarle”, “Aun no estás preparado para ese cargo”, “Tú no tienes vena de artista”, entre tantas cosas. Por otro lado, otras personas me decían: “Tú puedes”, “Inténtalo que podrás lograrlo”, “Nadie tiene mayor poder que el que guardas dentro, sácalo…”, y más. Creí La verdad es que a muchos le creí, y eso me hizo lo que hoy soy. Los primeros logaron que yo me limitará y redujera mis posibilidades basado en la creencias y en la autoridad que les otorgué; por el otro lado, a quienes apostaban a mi triunfo, que siempre fueron menos, también les creí. De todos aprendí q...