“Los pobrecitos” y “Los herméticos”

Consigo como práctica común, que muchas personas suelen tomar dos extremos cuando tienen “problemas que los agobian”, los he caracterizado en dos tipos: “Los pobrecitos” y “Los herméticos”. A “Los pobrecitos” les es muy fácil compartir sus problemas con todo a quien se consiguen, incluso los publican en todas sus redes sociales, teléfonos, cara de drama, etc. Con ello llaman la atención, buscando ser reconocidos y atendidos, y así logran encontrar gente que se “solidariza” con sus crisis e incluso pudiendo conseguir un buen consejo y ayuda. A “Los herméticos” les cuesta compartir sus intimidades, son los que nunca le dicen nada a nadie, se callan sus problemas, se ahogan en ellos; buscan hacer creer que todo está bien y, que ellos por más problemas que tengan son fuertes, autosuficientes, y pueden resolverlo todo, se crean una imagen de “Personas fuertes”. En lo particular creo que ambos extremos (como todo extremo) no es un camino...