Forma de Vida: Tener siempre la Razón
Comparto con gente que tiene una necesidad insaciable de tener la razón, su vida (casi enteramente) está dedicada a formarse, hacerse diestro y mostrarse en el “arte” de argumentar para tener la razón. Sólo se sienten tranquilos y aliviados si en una conversación el resultado es que presentaron los “mejores” argumentos, y lograron que les dijeran: “Tienes razón”. Cuando me encuentro con gente de este perfil, siempre reconozco una muestra de estas y otras características conductuales, a saber: 1.- Es muy buen hablador, pero muy mal escucha. 2.- Busca rápidamente los extremos para polemizar y así mostrar “su poder”. 3.- Le molesta dejar una conversación suspendida, siempre quiere llevarla hasta el final. 4.- Subir el tono de voz e interrumpir a su interlocutor es práctica común. 5.- Es capaz de comprometerse con una acción que no desea, sólo por el hecho de d...