martes, 17 de enero de 2012

Pronósticos para el 2012

Estamos iniciando un nuevo año y desde las diferentes miradas de profesionales y practicantes de disciplinas económicas, políticas, astrológicas y teológicas, entre otras. Se hacen los “Pronósticos” de cómo se vivirá el año; en tal sentido he leído y escuchado cosas como:

El 2012 tendrá más de 120 días con “Mercurio en retrogrado”,  situación que hará que los logros requieran mayor energía, además necesitarás más pausas en diferentes aspectos. Así que debemos cuidarnos del “Sr. Mercurio”.

Los economistas hablan de recesión económica mundial; de que el final de la presencia de las tropas norteamericanas en Iraq hará que baje el precio del petróleo por un lado, y por otro lado, dado que será un año electoral (en Venezuela) habrá mucho dinero circulante y eso generará la percepción de sanidad económica, pero esto será sólo una ilusión ya que la inflación se comerá esa débil bonanza.

Otros opinan que dada la particularidad de que se tendrá una fuerte contienda electoral, muchas inversiones estarán esperando hasta octubre de este año, lo cual afectará muchos proyectos, detendrá el aparato productivo del país (Venezuela) y con ello no se contará con nuevas fuentes de empleo.

Algunos sectarios afirman que se acabará el mundo, y hay quienes traducen ese "acabo de mundo" como un 2012 lleno de guerras, tsunamis, terremotos, surgirán enfermedades y pestes se gran impacto, entre otros. En tres palabras: ¡Sálvese quien pueda!

Nada de lo que presento con antelación está bajo el control de una persona, y si es cierto todo esto: ¿Qué podemos hacer?  ¿Será que dejamos que "nos coma el tigre"? Como creyente y un hombre de fe, tendré que recomendar que: “Oremos y que Dios nos agarre confesados”.

Permítanme restarle poder a todos estos pronósticos por incuestionables que sean, si los escenarios antes planteados son realmente ciertos, confío que hay varias acciones que haciéndolas lograrías que  el 2012 sea un año de prosperidad y evolución personal y organizacional.

Yo  soy un optimista persistente, y dado que sobre el universo no tengo control, y si sobre mi vida, decisiones y  acciones, esto me da una ventaja única, ventaja que tenemos los seres humanos de transformar nuestros resultados y  con ellos, los del entorno.    

Acciones que recomiendo  para que el 2012 sea de resultados superiores y transformadores.

1.  Busca desarrollar un mayor enfoque, colocando  mayor energía y tiempo, a proyectos que te generen un avance sobre lo que tú quieres Ser.

2.  Las metas proyéctalas a largo plazo, la vida es más que un año, es más que el 2012. 

3.  Genera una conducta positiva y  de  aprendizaje sobre lo que te ocurra, esmérate por ver el lado positivo y  constructivo de las cosas.

4.  Aléjate de los “Pesimista profesionales” y  de aquellos que tienen habilidad para ver el caos y la dificultad de manera permanente.

5.  Acércate a gente que como  tu  busca nuevas oportunidades, que sabe que tiene mucho para dar.

6.  Agrúpate con gente que esta esmerada por aprovechar el tiempo creando y no perdiéndolo quejándose. 

7.  Trabaja en cambiar un hábito improductivo, por uno provechoso. Por ejemplo: Dejar de ver una hora de TV y úsala para leer o para jugar y conversar con tus hijos.

8.  Busca crear tus propias circunstancias, y  deja de depender de las que otros crean para ti. ¡Se emprendedor de tu vida!

9.  Aprende técnicas sobre “Desarrollo de la creatividad” y “Toma de decisiones”, estás competencias pueden ayudarte a en muchos momentos decisivos de tus proyectos.

10.         Aprendamos de la cultura Oriental, ellos usan su fe y  sus dioses, no para pedirles, sino para ofrecerles. Que tu  fe sirva para impulsarte a la acción.

Cada nuevo año es una oportunidad para evolucionar con sabiduría, cambiar en positivo para aumentar tu identidad; también hay ciclos que se cierran y otros se abren, que servirán para potenciar los resultados, y sabemos que la esencia de lo que somos siempre brilla cuando decidimos mostrarla. 

¡Ponte en Acción!


Amancio E. Ojeda Saavedra
Twitter: @amanciojeda