Muévete del conflicto

Observo personas y organizaciones que tienen la particularidad de permanecer mucho tiempo en el espacio del conflicto, a tal punto que hacen de esto un mal hábito de práctica cotidiana. Sólo escuche una discusión y mida el tiempo que se invierte en buscar: las razones, los culpables, defender posiciones e intentar conseguir quién tiene la razón, y si lo compara con el tiempo que se usa para buscar la solución de la situación, podrá notar que el tiempo estéril de la discusión se toma 5 veces más que el tiempo que se utiliza para conseguir resolverlo. Lo anterior ocurre tanto en personas como en organizaciones, incluso, cosa que es peor, hay quienes provocan el conflicto como sistema de sobrevivencia. Necesitan el conflicto para sentirse vivos. Personas con una autoestima baja y con altos niveles de inseguridad recurren al conflicto para sentirse reconocidos, atendidos, para llamar la atención con quienes conviven y ...