lunes, 16 de junio de 2014

Los prejuicios del líder



Como  seres humanos tenemos una serie de prejuicios, que provienen de nuestros miedos, y que nos impiden hacernos un verdadero juicio desde la experiencia, estos nos detienen y nos hacen creer que nuestro “juicio adelantado” (o prejuicio)  sea la verdad. A los líderes les ocurre lo mismo. 

De los grandes desafíos que tenemos como seres humanos, es reconocer que los líderes son personas como el resto de la humanidad, sólo que cumplen un rol específico. La idealización de un ser, puede llevarnos a la fantasía fanática de creer que los líderes son seres superiores y colocarlos a nivel de dios. Esto no le hace bien ni a la persona que idealiza, ni al líder y muchos menos al proceso de liderazgo.   

Hago este análisis previo para mostrar que los líderes también tienen sus prejuicios, y que desde ellos actúan y dejan de actuar, toman sus posiciones, muestran su visión y  su verdad;  pero el hecho que estén cumpliendo con un rol de dirección, no hace que sus prejuicios se conviertan en verdades. 

La gran tarea
Uno de los grandes desafíos que deben afrontar los líderes actuales o todos aquellos que deseen trascender con sus visiones, es la apertura a la diversidad de pensamiento; no sólo desde el respeto, sino  desde la aceptación y la utilización de algunos ideales y conceptos que pueden parecer distintos a los suyos. 

Los  líderes  deben trabajar cada día en identificar sus prejuicios, conocer de donde provienen, aceptarlos y luego  desmontarlos para poder vivir la experiencia y  así sí poderse crear su juicio. 

Cuando un líder se hace cargo de aquellos prejuicios que le impiden contactar con otra gente, con otras ideas, con otras formas de actuar y de sentir, elimina una  barrera y eso le traerá como beneficio el expandir su liderazgo y alimentar su visión. A menos prejuicios en los procesos de liderazgo, más gente se conectará  con el logro de la visión.  

El autor Jorge González Moore, en su obra “Ideas vagas, sentimientos claros”, escribió una frase que es muy acertada para cerrar este tema, que reza así: “Mis momentos de inteligencia ocurren cuando escucho sin prejuicios a los demás”.

 
Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda