domingo, 19 de enero de 2014

¿Para qué sirven los valores?

La pregunta anterior muchos se la hacen, otros se la formulan de esta manera: ¿Con qué se come eso que llaman “los valores”? Y la verdad, es que en muchas oportunidades nos referimos a este tema como un concepto abstracto, medio incomprensible o quizás un buen artilugio retórico.

Es fácil explicar que los valores provienen de los principios de vida y, que son ellos quienes conducen a las personas a sus comportamientos; así mismo, no se definen en blanco y  negro; no son elementos polares, sino que tienen matices, por ello no  se es 100% honesto o  0% ético. Pero los valores cuando  se tienen claros, bien definidos y comprendidos, sirven como el mejor recurso para decidir cómo actuar en cualquier situación que presenta la vida.

Hay algo que se puede afirmar, es que es posible ir creciendo en el cultivo  de los valores, al ser consciente de cuáles son los que desean tener y con los que desean regir el accionar en la vida.

Un ejemplo de decidir y actuar en valores podría ser este que a continuación presento: Llegas a la casa de un buen amigo y  ves un libro que necesitas, y que tienes años buscando, nadie te está viendo y podrías meterlo en tu maletín sin  ser pillado, lo piensas y, decides no hacerlo porque tu valor de la “honestidad” guió tu accionar (este es un nivel del valor mencionado).

Decides pedirle prestado el libro y  regresarlo al  terminar de leerlo, tu amigo  accede a la petición; pasas más de un año con el libro, y  aun lo  conservas, cada vez que te tropiezas con el libro  en la biblioteca te acuerdas de que no es tuyo, pero te llenas de excusas para no  regresarlo, aquí el mismo  valor de la “honestidad” no está funcionando (este es otro nivel del mismo valor).

¿Por qué los valores ayudan a decidir?
Es muy sencillo, en el ejemplo anterior, al toparse con el libro luego de una gran temporada y saber que no le pertenece, vale que la persona se pregunte: ¿Esta conducta de quedarme con el libro “prestado”, es actuar en mi valor de la honestidad? Si la respuesta es: “No”, y estas buscando cultivar tus valores para ser un mejor ser, entonces seguramente tu accionar será entregar lo que no te pertenece.

Finalmente dice John Grinder sobre este tema lo siguiente: “Los valores más duraderos e influyentes son elegidos libremente, no son impuestos; los elegimos siendo conscientes de sus consecuencias, y conllevan muchos sentimientos positivos.”

¡Practiquen activamente sus valores con mucha conciencia!


Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda