domingo, 22 de diciembre de 2013

Una vez más funciona

Siempre funciona, no  me ha dejado de  funcionar ni una vez,  en cada oportunidad que lo pruebo, incluso cuando lo hago de manera insegura, funciona;  en ocasiones lo he hecho con mucho miedo, en otras oportunidades me ha tocado hacerlo imponiéndome  al juego  psicológico de sabotearme y  al temor del juicio de  otros, y  en todas las oportunidades ha funcionado. ¡Qué maravilla!

El pasado  8  de Diciembre, los venezolanos fuimos   una vez más a las urnas, a mojar nuestro dedo meñique para elegir a los alcaldes y el resto de las autoridades municipales;  como ciudadano, he cumplido  en todas las elecciones que  me ha correspondido votar, y  a esta nueva cita acudí sin temor.

La situación tanto  para votar como la espera de los resultados no era diferente; era de esperarse, como  en todas las elecciones anteriores, que la antesala al  anuncio oficial estaría  lleno de  expectativas y  especulaciones, de preguntas sin respuestas, de mensajes de texto, correos, tuits,  con los que mis amigos y allegados me “informaran” o me preguntaran sobre los  ganadores y perdedores antes de los anuncios oficiales; para mí,  todo lo anterior era predecible. 

Lo que siempre funciona y es tan valioso,  eso que cada uno tenemos, eso que dejé por anunciar en el primer párrafo, eso que yo sabía que estaba esperando  por mí y que  sólo yo podría activar, se llama: ¡Decidir!

Luego de  votar decidí no estresarme, decidí no ver los noticieros y los cambié por varios programas de “Andrés López de Noche” que tenía pendiente por ver;  vi una película que recomiendo: “El Secreto de sus Ojos”, leí un poco, escribí un poco, escuche música, hablé con mi familia, revisé las ecuaciones que está aprendiendo hacer mi hija, dormí, en pocas palabras pasé un domingo como cualquier otro.

El decidir no conectarme  con la ansiedad, angustia y estrés que me provoca la incertidumbre de esperar los resultados electorales, no cambió los resultados de las elecciones, pero  si cambió mi domingo de manera significativa y positiva.

Decidir participar en un cita ciudadana, es un llamado  al que acudo  siempre con mi  compromiso inamovible por tener una mejor sociedad; así mismo, decidir por mi salud física y mental, por mi bienestar; garantizar mi descanso dominical, para poder iniciar una semana con todas las energías, es mi  derecho y  con la convicción de estar haciendo lo mejor, así lo hice.


Funciona, cada vez que tomas una decisión haces que tu mundo cambie.

Amancio E. Ojeda Saavedra 
@amanciojeda