domingo, 18 de agosto de 2013

La observación es una Fuente para la Innovación Organizacional


La observación es individual, cada quien tiene su propio nivel de observación y lo desarrolla basado  en su necesidad e interés. Si usted no  estudio mecánica, ni sabe mucho de ello, un desperfecto del motor de su vehículo puede ser totalmente ajeno y  podría pasar horas frente al motor y frente a la pieza dañada sin identificarlo; en cambio, un mecánico solamente al escuchar el encendido  del vehículo sabe dónde está la falla y  la pieza que debe cambiar. Esto se debe a  que el mecánico es un observador diferente y  su nivel de percepción para ese asunto es mucho  más agudo y  especializado que el suyo.



Las organizaciones como tal no tienen nivel de percepción, es su gente la que lo hace;  y lo que le corresponde a las organizaciones innovadoras es promover el desarrollo  de  la observación de su gente, dado  que la fuente innata para la innovación es la observación.

Cuando  en un equipo de innovación su gente hace de la observación una disciplina; las ideas, los conceptos y las combinaciones de procesos son frecuentes y en la mayoría de los casos acertados.

Para innovar se requiere agudizar la observación sobre los nuevos mercados, las comunidades a las que se pertenece, las prácticas cotidianas de la gente, a las demandas hechas por los clientes, los resultados de investigaciones y  experiencias, a negocios que no  tienen relación aparente con el que está innovando, entre otros.  

Para que las personas logren desarrollar la observación y alinearla a las necesidades de innovación de la organización, deben estar sometidos a constantes estímulos de alto impacto y en todos los sentidos.

Exponer a los miembros de una organización a un concierto de una orquesta sinfónica en vivo, a una obra de teatro, a una degustación de alimentos alejados de la dieta común, actividades de aprendizaje extramuros, a ver y  detallar obras  de arte, a experimentar la escultura en madera o barro,  a una visita guiada  a la empresa vecina, a realizar actividades comunitarias, a realizar lecturas dramatizadas, entre muchas otras cosas; y luego hacer análisis sobre lo vivido relacionándolo con los procesos, productos y  servicios en la organización, aumentará de manera cualitativa y cuantitativa las ideas que los llevarán a la innovación.

Para invitar a innovar fuera de las creencias propias de una organización,  sabiamente el científico norteamericano Stephen Jay Gould, dijo: No hay nada que limite más la innovación que una visión dogmática del mundo”.


Amancio E. Ojeda Saavedra 
amancio@alianzasdeaprendizaje.com 
@amanciojeda