martes, 5 de marzo de 2013

Honrar a un amigo



En días pasados tuvimos el pesar de  ver irse a un amigo, Humberto Martínez, de quien guardo muchísimos recuerdos, enormes conversaciones profundas y  gratas, unas cuantas aventuras y  muchísimo aprendizaje en su carácter de Líder y  mejor ser humano.

Escribir de una persona como Humberto, se me hace un desafío y nudo en la garganta, pero  si algo nos mostró él, fue que ante los nudos de la vida, ponte en acción y desátalos.  Así que una manera de honrarlo, es haciendo  de  estas letras la más cercanas a su voluntad inquebrantable por vivir en un mundo de soluciones.

De mi buen amigo, quien fue un líder con ideales, con una visión de largo alcance, puedo  afirmar que él lograba poner la vista en lugares y fronteras ajenas para muchos, y  sus aportes a la comunidad y  la vida de muchos fueron sólo pinceladas del mundo  que él  soñaba.

En sus actos filantrópicos más nobles, más silenciosos, más profundos, de los que no  se vanagloriaba y menos los sometía a la palestra pública, tenían como  sentido primordial: Hacer que la gente fuese mejor Ser. Sé  de testimonios vivos,  de quienes recibieron el  apoyo personal de Humberto y esto les permitió  aprender para que salieran de profundos huecos, esos donde el corazón y las ganas de vivir se apagan.

El  significado de su nombre y las características que lo acompañan, (imagen anexa), a pesar de ser muy acertadas, son sólo partículas de lo que nos mostró Humberto como: ser humano, amigo, ciudadano, gerente y líder; y  seguramente su esposa, hijos (sus tres milagros) y  familiares, tendrán mucho más atributos que reconocerle.

Sería injusto con él, dado  que  tenía un locus de control interno bien agudo,  no reconocer que se equivoco, que se cayó y  se levantó como los grandes, que en ocasiones un carácter temperamental  lo acompañaba para mostrar que tenía sombras que iluminar. Fue un ser que lidio con sus defectos, como todos los que vivimos esta experiencia llamada Vida.

Humberto se fue con miles de preguntas sin respuestas; de la misma manera que dejó  este plano terrenal, mostrando de manera gallarda y  ejemplar, que a la vida y  sus circunstancias más desafiantes no  se les huye, se les vive.

Humberto un abrazo, siempre tu  amigo…