domingo, 20 de enero de 2013

Tienes derecho a cuestionar tus ideales y lealtades


“¿Es una fe sincera la fe que no actúa?”
- Jean Baptiste Racine

Hoy que son tiempos desafiantes, llenos de posibilidades y de “nuevos conceptos” que parecen funcionar, han surgido miles de teorías que a criterios de autores y promotores: alivian la vida; curan el estrés; mejoran la salud a través de la pérdida de peso; conectan al ser humano con su propio ser y en algunos casos se ofrece que te ponen en comunicación con el más allá, entre tantas cosas.

Mi intención no es criticar ni validar ninguna de esas teorías; cada quien tiene el derecho y la libertad de creer, lo que siente que está bien para sí mismo, y así, cada quien se forja su ser y su forma de vivir.

Mi  propósito es mostrar cómo las lealtades a algunos ideales no permiten pasar de un límite, y que una vez que la vida te presiona te das cuenta que aferrarse a ellas es inútil, esto  es aplicable a muchas convicciones e incluso al mismo valor de la lealtad.

Ideales y lealtades a revisar

Estar parado en ese lugar donde se afirma que: “creo con fe ciega en “X” cosa”; puede que eso sea útil hoy y no necesariamente mañana, del mismo modo que cuando afirmo: “Yo practico la lealtad como valor” y sobre esta base no soy capaz de revisar ese valor en relación a personas o creencias, puede estar jugándose el presente y el futuro.

Los ideales se defienden con criterios y  conciencia de beneficios particulares y colectivos, ya que son éstos los que definen parte de lo que somos y hacemos como entes sociales, y seguramente a través de ellos nos relacionaremos en muchos ámbitos.

Si no se es capaz de cuestionar los fundamentos y los beneficios de un ideal, sólo porque “Soy  leal”, se estará actuando de manera fanática ante un ámbito de la vida, cosa que puede resultar un atraso para el desarrollo humano y social.

Revisar mis ideales y lealtades, es necesario para el desarrollo personal, es fundamental para cambiar, sirve para aclarar los principios que nos rigen y, finalmente permite abrir una ventana y recibir nuevos aires.

Quienes viven con ideales y lealtad, la vida los honrará con sus frutos; cuando el ideal no te deja actuar, eres preso de ti mismo.




Amancio E. Ojeda Saavedra @amanciojeda