jueves, 27 de septiembre de 2012

Los Cronófagos de nuestra vida

Un Cronófago  (literalmente “come tiempo”, del griego χρόνος [cronos] tiempo, y φάγω [phago] comer) es una persona que bajo una conducta inconsciente, y  dada su realidad, consume nuestro tiempo de manera improductiva. Busca cualquier excusa y cualquier tema para sacarte conversación y  pasa horas hablando y haciéndote hablar sobre temas de poca importancia, logrando con esto que baje tu productividad (y la de él) y aprovechamiento del tiempo.

Lo antes descrito se refiere a las personas, pero  también es verdad que muchas oportunidades somos auto-cronofagos y nosotros mismos de manera consciente decidimos “comernos nuestro tiempo”.

En sesiones de coaching con gente que luce altamente productiva, ellos descubren que tienen una cantidad de maneras de robarse su tiempo, y luego someterse a grandes niveles de estrés por las cosas pendientes. Observo  niños, jóvenes y  adultos invirtiendo horas tras horas en redes sociales donde se evidencia el poco  aprovechamiento del tiempo. 

No me estoy refiriendo hacer las cosas más rápido, sino  aprovechar mejor el tiempo. Son incontables las maneras que tenemos de perder el tiempo y  restar posibilidad de ser más eficientes, productivos, emprendedores y felices.

Cuando  alguien usa 4 horas de su vida para jugar en la computadora, o para ver pornografía, o para averiguar la vida de otros en Facebook, o para hablar por teléfono sobre temas sin relevancia, o  para meterse una sobre dosis de telenovelas, entre muchos otros cronógrafos. Es notorio que hay un nivel de auto-saboteo sobre sus propios logros.

Juzgo necesario el comprender que se está en un problema cuando tu tiempo no es invertido de manera correcta; cuando  la balanza se inclina para lo improductivo, debes revertir el proceso. 

Los signos más claros…
Presento  algunos signos que son evidencia que tenemos unos Cronófagos en nuestras vidas y que debemos actuar para cambiar:

a) Te propones a entrar un “ratico” a una red social y pasas horas en ellas. Luego andas corriendo  para atender las cosas realmente importantes.

b)Te sientes desocupado y decides llamar alguien para ocuparte, y luego  de un rato de conversa, te acuerdas que tenías mucho  que hacer.
c) Comienzas una actividad y no llegas al final, sin antes  hacer una pausa de “descanso” para hacer esa actividad que se come tu  tiempo (La pausa termina siendo horas).

d) Tienes en tu lista de pendientes un buen número de actividades por cumplir, y  te dices: Mañana si lo hago.

e) La inversión del tiempo que haces en tu espacio de ocio, es siempre la misma rutina, es decir, siempre haces la misma actividad.  

f) Prefieres vivir una vida cerca de tu Cronófago, es decir, buscas todas las excusas para no alejarte de donde puedes estar conectado o hacer uso  de tu “Come Tiempo”.

Abandonar los auto-cronógrafos
Es totalmente factible abandonar esta conducta, hay profesionales de la psicología que pueden ayudar y hay una serie de métodos probados que sirven para lograr cambiar este comportamiento que en muchos casos puede ser adictivo, y como tal, toda adicción genera dolor detrás del placer.

El inicio siempre, siempre será reconocer que se está inmerso en este tipo de comportamiento, que es un problema, que te estás comiendo tu tiempo y que pudiendo  ser más productivo no  lo  eres.   


Amancio E. Ojeda Saavedra
Alianzas de Aprendizaje

Twitter: @amanciojeda