domingo, 8 de abril de 2012

Los supervisores deben recuperar su Liderazgo


En Venezuela, el supervisor ha perdido poder y autoridad por varias razones, entre ellas: El surgimiento y fuerza que han tomado organizaciones internas formales como los sindicatos, las cooperativas, el Comité de Seguridad y Salud Laboral, entre otras. Por otra parte, su liderazgo  se basaba en el poder que le otorgaba el rol que cumplen en la estructura organizativa, y no en un liderazgo cultivado; y finalmente, por una serie de factores que influyen en las relaciones laborales dado un conjunto de decisiones gubernamentales.

El resultado: Un supervisor con poco o ningún liderazgo, amenazado, desmoralizado, queriendo hacer sin el respeto de muchos; entregado  al mismo caos, sin la posibilidad de contribuir en el cumplimiento de normas y procesos, que garanticen resultados de altos estándares.

Para poder salvar la figura del supervisor y hacer que el rol cumpla con los objetivos de la organización, se debe recuperar el liderazgo perdido, y para ello  se debe comenzar por decirles que ciertamente hay factores exógenos que los afectan, de la misma manera que ellos han pecado por acción  u omisión; es decir, ellos tienen una cuota de responsabilidad ante la situación desgastante que hoy viven.

Lo No  escrito en “La Descripción del Cargo”
Hay muchas cosas que tienen relación con el liderazgo y  las habilidades personales del supervisor, que no  se escriben en “La Descripción del Cargo”, y al no estar presente de manera tácita, pueden o no surgir en la persona; pero que sin duda va a necesitar en el desempeño  de  su rol.

Hemos descubierto una serie de elementos para que finalmente el supervisor sea un puente idóneo entre el poder y las decisiones de la gerencia, y la necesidad de acción, atención y soluciones que requieren los miembros de su equipo  de  trabajo.  

En nuestro programa de formación miramos la realidad del supervisor y hacemos que ellos descubran sus cualidades de líder y las acciones que deben emprender para llevar motivación, creatividad, disciplina, control y resultados a sus equipos.

No  se trata de confrontar, se requiere negociar; no estimulamos la disciplina a través del castigo, buscamos que sean capaces de lograr que la gente se haga dueña y  responsable de sus resultados; no creemos en el supervisor como “un vigilante” para que las cosas se hagan, formamos para que el supervisor  sea un verdadero facilitador. Entre otras cosas.

Son  los supervisores finalmente los que tienen la responsabilidad de recuperar su poder como líderes y  hacer de sus equipos “Engranajes humanos” que cambien las organizaciones, cambiando de adentro  hacia afuera. Supervisor: ¡Ponte en Acción!


Amancio E. Ojeda Saavedra 
Twiiter: @amanciojeda 
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